lunes, 30 de septiembre de 2013

Una Concha de Oro politizada

El premio que recibió la película “Pelo malo” en el festival de San Sebastián le ha servido a su directora para abordar el tema de la complicada política venezolana bajo una lectura muy suya y no ajustada a la verdad.

En el mismo momento que se cuestiona a un grupo político, se está atacando a sus seguidores. De ahí, que el cuestionamiento -obvio- contra el chavismo no debió aparecer en las declaraciones dadas por Mariana Rondón a El País -luego de ganar la Concha de Oro- dado que ella aboga por la tolerancia y la unión de los venezolanos, que es lo deseable. Con esa declaración atacaba a esa mitad del país que es chavista. Lo acepten o no, el pueblo chavista existe. Otra cosa son sus politicos corruptos.

Debo hacer unas aclaratorias antes de empezar a abordar este post
- No soy partidaria del chavismo. Ha sido un gobierno que le ha hecho mucho daño a Venezuela, pero tampoco soy opositora ya que se trata de una oposición muy cuestionada y de dudoso proceder en el seno de sus cúpulas, sus candidatos y en muchos de sus seguidores, no todos. La oposición le ha dado todas las facilidades al chavismo para legitimarse en el gobierno, en elecciones fraudulentas, que han sido posibles gracias a que ha participado un candidato opositor a sabiendas de que el resultado está arreglado desde antes de la votación. ¿Cómo cuestionar las tantas elecciones que Chávez le “ganó” a la oposición?

- Hablo con propiedad de Venezuela porque viví ahí y conozco a su gente y a sus políticos. Por lo tanto tengo el derecho a opinar sobre lo que no me es desconocido, aunque viva en Barcelona-Catalunya.

- Paso de premios. No los veo con el mismo atractivo que lo ven otros. Ni siquiera la Concha de Plata otorgada a España -con quien sí tengo una gran empatía- me produce una emoción especial.

4º- No hago cine, ni me interesa hacerlo. Así que no aspiro a un premio en esta especialidad ni en ninguna otra.


Las palabras de Mariana Rondón, directora de “Pelo malo”
"Chávez nos sentenció a la guerra"

Cierto que Chávez causó una división entre sus seguidores y sus detractores. Lo logró porque el terreno de la división estaba abonado desde hace siglos. Lo que Mariana Rondón no dice es que entre los opositores existe una intolerancia total hacia el que no está de su lado. Asumen la misma posición del chavismo. Es imposible criticar a un líder opositor sin perder a un amigo. Los dos bandos -oficialismo y oposición- se odian.

Mariana dice que toda la responsabilidad de lo que sucede en Venezuela es de Chávez. No es así. Hay que hacer mea culpa y ver qué ha aportado cada cual a la situación de intolerancia que hay en el país. Cuando algo no funciona bien, es muy fácil culpar al otro, pero hacerse responsable de una cuota de responsabilidad es casi imposible. La clase media vivió siempre mirando hacia otro lado, nunca miraron al lugar donde viven los pobres: las chabolas o villas miseria.


La Mariana Rondón que yo conocí
Hace muchos años coincidí con ella en un curso de guiones de cine. Para entonces, ella resultaba totalmente inaccesible. Esa unión, que ahora pide, no la tuvo para entonces. La recuerdo siempre junto a Gabriela Rangel, hija de un político venezolano. Durante el tiempo que duró el taller, jamás pude tener una conversación con ella. Ya Mariana despuntaba hacia una carrera en el cine. Lo que hay que reconocerle es su constancia para hacer cine en un país no ganado para el séptimo arte. Posteriormente estudió en el la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en Cuba, un proyecto de Gabriel García Márquez, entre otros.

¿Cómo se puede construir un país al lado de quien no te habla? Dar un discurso de unidad muy bonito -después del premio- y ante gente que no la conoce, es muy fácil; pero resulta que quedamos personas con memoria y sabemos que Mariana es absolutamente selectiva, sin pararse a mirar si el otro es tan o más talentoso que ella o simplemente que, como ser humano, no hay que subirse en un escalón más alto para mirar a los demás desde arriba.

Más palabras de Mariana Rondón
Mariana Rondón dice: “Cuando volvamos ahora con el premio todos se apuntarán al carro. No nos importa. Con tal de que eso contribuya a que se vea la película…”.

Por mi parte, no vivo en Venezuela y jamas me apuntaría a su carro. Yo ando con gente sencilla, no con quien se siente superior al resto de la humanidad.

A raíz de ese reconocimiento en el Festival de San Sebastián, yo le pediría que lo use para hacer campañas institucionales contra la intolerancia y contra esa guerra de los dos grupos políticos. Se necesita un llamado a la unión de todo el pueblo venezolano, en todos los sentidos que ella plantea en su declaración al El País porque no sólo Chávez sentenció la desunión. Es un mal de todos los venezolanos, es falta de solidaridad para con el prójimo, es un egoísmo que carcome y una concha de oro no lo va a resolver si siguen empeñados en ver a un solo responsable.

Admiro la humildad por sobre todas las cosas y valoro la objetividad a la hora de hablar de un país. No soy partidaria de vender una sola versión. Hay que ampliar la mirada porque ese país (Venezuela) se hunde con la colaboración de todos sus habitantes y los dos bandos políticos. La falta de cultura y compromiso social es general. Gente con títulos universitarios sin capacidad de reflexionar. Personas -muy pobres- a quienes la falta de educación les impide pensar.


Hay que salirle al paso a declaraciones emotivas producto de la embriaguez que produce un premio en algunas personas.

Carmen Guédez
@TintaIndeleble