martes, 16 de julio de 2013

Tinta Indeleble vuelve a derramar la verdad sin censura

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Este blog fue creado en el año 2004, cuando no habían redes sociales para publicitar los post y la gente, o no los conocía, o veían a un bloguero con desprecio, nos restaban importancia. 

Este fue el logo de Tinta Indeleble hasta el post anterior. Fue un regalo de un gran amigo: Nicolás Pasiecznik
Todo lo malo de los pioneros lo viví en carne propia. Yo tuve la suerte de que venía de escribir en un periódico importante y algunos de mis lectores me siguieron en el blog.

Me siento muy orgullosa de esos años duros porque los pioneros pudimos demostrar que el blog era parte del futuro en Internet. Escribimos una línea en la historia virtual y, una línea, es bastante si la juntamos con muchas más acompañadas de dibujos, fotografías o pinturas. 

Nos adelantamos en el tiempo porque fuimos visionarios. Estaba claro que nos estaban brindando la oportunidad de salir del yugo de los editores. Tal vez hoy estemos un tanto controlados porque el resultado fue mayor de lo que esperaban los creadores del blog. 

Estoy consciente de los límites que nos imponen a los blogger sin decirnos nada. El olfato y la experiencia no fallan. Presentimientos de los que conocemos la censura. Somos la competencia de los grandes medios. ¿Quién lo diría?

Mi experiencia como una de las pioneras en el mundo del blog
Muchos periodistas se burlaron de mí y no apostaron a mi éxito porque no entendían cómo iba a conseguir lectores. Esos periodistas, hoy tienen un blog. No fue fácil porque la bitácora virtual era una herramienta desconocida desde todo punto de vista. Al no ser conocida, no se confiaba en un blogger hasta que la calidad de los textos -o imágenes- se impusieron sobre los prejuicios y la ignorancia.

Un blogger, actualmente, hace circular un post con mucha facilidad. Eso sí: debe saber promocionarse, escribir bien y con buena ortografía (indispensable). Lo ideal es que tenga un estilo muy definido y que el contenido sea de interés. No es lo único, pero lo fundamental.

La importancia de las redes sociales para un blog
Pasaron los años y las redes sociales facilitaron la difusión de un post. Entonces nacieron blog por todas partes. En cierta forma, dejó de ser un trabajo para convertirse en un hobby. En el 2004 -y muchos años después- dar a conocer un blog era tarea ardua. Había que hacer mucha vida social para -entre copa y copa- hablar de tu blog. Otra forma de promoción era enviar miles de e-mails para anunciar la publicación de un post. A muchos les molestaba recibir ese tipo de e-mails y me respondían con violencia.

Me desencanté del blog
Viendo la proliferación de blogs malos -y menos malos- me desencanté y perdí el interés por este medio. Pocos son los blog interesantes. Tener un blog se convirtió en una moda, no en una necesidad. Ese fue el mayor desencanto. De repente nacieron "escritores" que no tienen idea de lo que es escribir y, mucho menos, conocen la dura disciplina de este oficio. Son aquellos que creen en la existencia de la musa. La mayoría no vienen del mundo de las letras como razón de vida. Si yo no escribo, estoy muerta. No obstante, opté por escribir poco y con desgano. Fue Ricardo Báez-Duarte -eterno amigo, compañero de esta aventura- quien me animó a continuar con mi blog. Sigo pensando en que "Cuando la musa llegue, que me encuentre trabajando", Pablo Picasso.

Tinta Indeleble se dañó y Blogger no hizo nada para repararlo
Este blog estuvo dañado a partir del último post: 22-05-13. Blogger no hizo nada por repararlo a pesar de todas las quejas que les hice llegar. Debo agradecer la reparación a Ricardo Báez-Duarte y, muy especialmente, a Octavio (Chango) un gran amigo de Cardopusher y de mi hija. El problema estaba en un IP de Venezuela y yo escribo desde Barcelona-Catalunya. El resto no lo debo contar.

El antes y después de Tinta Indeleble
Es imposible que yo sea la misma que empezó a escribir en este blog. Muchos hojas de sauce han caído, en cada otoño, desde aquel 2004. Posteriormente, dos veces he estado al borde de la muerte. La última vez fue en el 2010 cuando me fue diagnosticado un cáncer de mama. Estoy estupendamente, pero mi manera de luchar no es la misma; no por falta de fuerza o de salud, sino porque veo la vida de otra manera. En ese cambio descubrí que la mejor bandera para pelear -y denunciar- es la PAZ.

La Paz como religión
Me he vuelto muy reflexiva y la verdad seguirá siendo derramada sin censura (mi eterno slogan) pero con otro estilo. Las enfermedades no son malas: son las grandes universidades de la vida. No creo en Dios, pero la PAZ es una especie de religión con pocos seguidores. Esa es la religión que profeso. Hago este comentario porque influye en la manera como quiero llevar esta nueva etapa de Tinta Indeleble.

Otro cambio:
Ya la Ñ no es el símbolo de este blog. La eliminé como un homenaje merecido a mi país: Catalunya, donde no se usa la Ñ. Por supuesto que seguiré escribiendo en español -mi lengua materna- siempre valorada por mí en su justa dimensión. Esa Ñ se la  agradeceré, siempre, a Nicolás Pasiecznik.

Otras influencias en esta nueva etapa
También hay mucha influencia de Optimización SEO, pero de una manera más flexible para no convertirme en un robot que escribe con un centímetro y una pesa al lado. Eso anula mis sentimientos.

Os quiero. Gracias por leer mis post.

Catalans, gràcies de tot cor. Una abraçada i petons.
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Carme Guédez i García

@TintaIndeleble
FB: TintaIndeleble
Skype: carmen.guedez (Barcelona-Catalunya)

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