lunes, 12 de julio de 2010

ESPAÑA FLIPA AL SER CAMPEÓN DEL MUNDIAL DE FÚLTBOL 2010

.


No quedaron de segundos, ni de terceros: ¡Son los campeones! ¡Son los campeones! Como para no creérselo. Como para pellizcarse a ver si no es un sueño. Qué va, que es verdad: la copa de campeones de un mundial de fútbol es de España por primera vez.

La Roja se ha salido con la suya gracias a un Iker Casillas -excelente en la portería- y al gol de Andrés Iniesta (Fuentealbilla, Albacete, 11 de mayo de 1984) en el minuto 117, otro gol casi al final del partido, pero determinante y en el fútbol gana el que hace gol, eso no lo cambia nadie aunque le moleste mucho al técnico de la selección holandesa. Iniesta representa a la España plural que permitió que conviviera la senyera con la bandera española.
.
Algunos querían más juego y más goles porque una tanda de goles es fiesta absoluta en un juego de fútbol, pero en el fondo de cada corazón español, todos querían lo mismo: ganar con uno o diez tantos, pero ganar y alzar la copa como sucedió. Después del triunfo, jolgorio total para estos chicos que padecieron en la cancha para alcanzar la gloria de darle a España su primer campeonato en un mundial de fútbol. Ahora, ellos son un mito y sus nombres quedarán grabados, para siempre, en la historia futbolística de su país. Casillas, Sergio Ramos, Puyol, Piqué, Capdevila, Busquets, Xabi Alonso, Xabi, Pedro, Villa, Iniesta, Navas, Cesc y Torres ¿Quién los puede olvidar?

Mención especial merece Vicente del Bosque: todo un señor. Hombre de pocas palabras que gusta del bajo perfil y deja que sus chicos brillen. A diferencia de otros técnicos, Del Bosque está ahí, sin que se note mucho. Como buen padre vigila a sus hijos y no les hace sombra, aun pudiendo. Es indudable su capacidad para llevar el timón que llevó al triunfo a su selección. ¡Inolvidable Vicente del Bosque! España entera le está agradecida.

Los jugadores terminaron embriagados de alegría en el vestuario. No era para menos. Perdieron la compostura y fueron espontáneos. Dejaron de ser estrellas y parecían chiquillos. La palabra que mejor define esos momentos es “flipar”: flipaban con el triunfo, tanto que Casillas le estampó un beso a su novia olvidando que millones de televidentes veían lo que fue un intento de entrevista que terminó en el momento más romántico del mundial. Fue lindo ver ese derroche de dicha después de tanto sacrificio, porque si bien estos jugadores ganan millones, también es cierto que el trabajo es duro y la responsabilidad es mucha.

La alegría traspasó fronteras. En Latinoamérica la celebración es grande porque hay mucho español. Por mi parte, no puedo olvidar que al triunfo de ayer lo antecede un gol para la historia hecho por Carles Puyol contra el equipo alemán. No sé qué más decir. Todo se ha dicho en pocas horas y más se dirá en las que vienen cuando sean recibidos, en Madrid, donde la copa hará una largo recorrido para que todos la vean mientras corean: “¡SÍ, SÍ, SÍ, LA COPA YA ESTÁ AQUÍ!”

Espero que, para entonces, los nervios del padre de Andrés Iniesta estén calmados para ver -sin temor- como su hijo recorre -junto con sus compañeros- las calles de Madrid en un autobús descapotable porque no es un sueño: ¡ESPAÑA ES EL CAMPEÓN!
.

Carmen Guédez

E-mail: tintaindeleble@gmail.com

Skype: carmen.guedez (Galicia – España)
Facebook: Tinta Indeleble
Twitter: @TintaIndeleble - http://twitter.com/TintaIndeleble

No hay comentarios: