jueves, 1 de julio de 2010

CONSUMIDORES CONSCIENTES o CÓMO CONSUMIR MENOS

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El consumo excesivo es algo muy arraigado en la mayoría de los seres humanos. Son pocos los casos que he conocido de gente que consume poco. En muchos casos el consumismo es compulsivo y responde a una patología. Si es compulsivo, es, por lo tanto, difícil de controlar, mas no imposible.

Para los que se animen a consumir mucho menos, les propongo lo siguiente: miren en sus cocinas, armarios gavetas, sótanos, etc. y observen -con mucha atención- todas las cosas que hace muchísimo tiempo no usan o nunca han usado. Eso les dará la respuesta, exacta, de lo que tienen de más. Todas esas cosas -de más- son parte del dinero que, ustedes, han gastado de forma inadecuada y que, hoy, podría formar parte de unos ahorros o de una inversión en algo a lo que le pudieran sacar provecho.
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ALGUNOS CASOS DE COMPRAS INÚTILES o COMPRAS EQUIVOCADAS
1- Los souvenir de viajes. Aparte de que son cursis, terminan tirados en un rincón. Evite comprarlos.

2- Todo lo que usted compra mientras dura un mundial de fútbol o una olimpiada, es malgastar el dinero. Una vez que el mundial -o la olimpiada- termina, eso no le sirve de nada y ni siquiera, con el pasar de los años, un anticuario le va a pagar bien por esos recuerdos que forman parte de lo que en el mundo del coleccionismo se llama memorabilia.

3- COSMÉTICOS - Las mujeres no saben comprar maquillaje y esa ignorancia las lleva a comprar lo que las vendedoras les recomiendan. Tengan presente que las vendedoras están para hacerlas gastar más y más ya que de eso viven. Yo nunca les presto atención porque sé muy bien lo que necesito. Opten por comprar sombras solas y no en dúo y, menos, en estuches que traen muchas colores. Cuando usted compra estuches con varias sombras, observe que algunas no las usa mucho y otras, ni las llega a usar. Las que no usa -y las que usa poco- representan dinero tirado al río. Esos estuches son muy atractivos, pero no útiles en su totalidad. Al comprar las sombras solas, usted elige las que en realidad usa, con la ventaja de que traen más cantidad. Algo más: al comprar maquillaje tome en cuenta que hay marcas económicas que son tan buenas como esas marcas que venden a precios excesivos.

4- SALDOS - Cuando compre en época de saldos, no gaste su dinero a lo loco sólo porque todo está más barato. Compre lo que realmente está segura(o) de que va a usar y fíjese muy bien que sea de calidad. La mala calidad es una pésima inversión. Las rebajas pueden ser una gran trampa para los consumistas compulsivos.

5- A la hora de comprar ropa, calzado, bolsos, muebles y objetos de decoración, es preferible comprar poco, pero de buena calidad, sin que esto signifique que los objetos de las firmas de lujo son los mejores. Hay cosas muy buenas -y de calidad óptima- en marcas mucho menos conocidas. En lo que llaman vintage pueden encontrar verdaderas joyas. Los mercadillos y los garage sale son ideales para conseguir objetos vintage -y no vintage- a precios de risa, pero todos de gran calidad y belleza. El minimalismo se impone porque es elegante y nos hace consumir menos.

6- ALIMENTOS - En alimentos también hay opciones para comprar a precios más económicos. Existen alimentos de marcas poco o nada conocidas que venden más barato y son tan buenas como los de marca. Trate de ir conociendo esos alimentos para que compre con la seguridad de que le van a gustar. En los mercados tradicionales de frutas y verduras puede conseguir más calidad y mejor precio que en los supermercados.

7- MEDICINAS - No teman usar medicinas genéricas aprobadas por vuestro doctor. Los laboratorios premian a los médicos -de diferentes maneras- para que le indiquen al paciente medicamentos de determinados laboratorios ya que el negocio de las medicinas es uno de los más grandes y lucrativos del mundo, siendo todo un emporio que no se conduele de los enfermos: viven de ellos. Yo consumo medicinas genéricas con permiso de mi hija que es medicó y me va muy bien y pago menos.

Mi intención, con este tipo de post, es que la gente no vaya por la vida botando el dinero que tanto cuesta ganar. El poder de la publicidad es muy fuerte, pero el poder nuestro debe ser mayor. Lo mismo se habla por un móvil normal que por un IPhone o un BlackBerry. Éstos están muy bien para altos ejecutivos, pero no para los seres normales como usted y como yo. Usarlos porque dan status -o porque es lo último en tecnología en teléfonos móviles- sólo lo puedo calificar de inmensa estupidez. Ya vendrá algo nuevo y dejarán de ser IN.

Y sigue el consumismo tonto. Lo mismo da usar linda lencería (ropa interior) de una cadena de ropa de las tantas buenas que hay, que gastar un dineral comprando la lencería de lujo de Victoria’s Secret u otras marcas famosas del mismo ramo. Les aseguro que dos piezas de Victoria's Secret -sujetador y braga- no le van a dar ese cuerpo de ángel que la marca promociona. Esa es una ilusión que le vende la publicidad y si usted se la cree es porque es tonta(0) Ah, porque a los hombres también les tratan de vender una ropa interior que promete proporcionarles un cuerpo de gym.

El lujo desbordado de Louis Vuitton, asquea. Da la impresión de que la famosa maison francesa olvidó la gran crisis económica que atraviesa el mundo. A mí me ofenden sus objetos de luxe. Y como Louis Vuitton hay muchas más: Dior, Chanel, Louboutin, Carolina Herrera, etc. Lo más triste es que hay gente que vive de un sueldo y se lo gasta todo en un artículo de lujo de las marcas mencionadas.

Busque otras opciones -bonitas, elegantes y de precio moderado- que los harán lucir muy bien, tanto a ellas como a ellos, pero no siga -como un borrego- el bombardeo publicitario. El que es elegante lo demuestra con lo que se ponga -o con lo que decore su casa- porque con la clase se nace y una marca no lo va a cambiar. No olviden que existe algo que se llama savoir faire que está dentro de usted y no la engrandece, ni la reduce, determinada marca. Hay un caso emblemático donde la sencillez se convirtió en belleza y lujo: Chana, una mujer venezolana que fabricó su casa ella misma -acompañada de obreros- y la decoró con objetos de la naturaleza: piedras, pedazos de madera, o de árboles, y maravillas extraídas del fondo del mar. Su rancho se hizo tan famoso en la Isla de Margarita (Venezuela) que, luego, los millonarios le pedían que les construyera sus casas vacacionales. Tuve la oportunidad de conocer el rancho habitado por ella y era una auténtica belleza construida y decorada por una mujer que no era arquitecto, pero poseía el don del buen gusto y eso no se adquiere con un título universitario, ni con una abultada chequera, ni con una tarjeta de crédito sin límite de gastos. Después que Chana construyó su propia casa, ésta se hizo famosa en la isla y así nació el gran negocio se conoce conoce como Los Ranchos de Chana, sólo al alcance de gente muy adinerada.

La naturaleza nos da mucho -de gratis- y no lo hemos querido comprender. El amor no se demuestra con regalos costosos. Regale un libro que, aunque es consumo, es consumo del bueno.
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Por favor, cuando tienda a gastar de más, recuerde que con ese dinero puede comer más de una persona que sufre la hambruna. Y si eso no lo conmueve, entonces pregúntese si está dispuesto a trabajar tanto para luego dejarle gran parte de su sueldo a un comerciante que no tira el dinero a manos llenas como lo hace usted y, por eso, ese comerciante puede viajar y vivir sin agobios económicos. Sólo piense en eso -y en su futuro- porque las medicinas no se pagan en la farmacia con las mil cosas inútiles que un día compró. El consumismo desbordado sólo augura épocas muy malas para su economía personal. Dejemos que consuman los millonarios, los corruptos y los nuevos ricos, que tienen tanto dinero que no les alcanza toda una vida para gastarlo, pero no lo hagamos los que tenemos que contar el dinero para llegar a fin de mes.

Usen con moderación la tarjeta de crédito, aunque yo soy más radical y estoy en contra del dinero plástico que es un invento para que la gente se endeude.

Sólo ustedes pueden decidir su futuro económico porque la publicidad no va a bajar la guardia y los empresarios esperan ansiosos vuestros momentos de debilidad y depresión ya que en esos días, comprando y comprando, muchos procuran obtener la felicidad. Están equivocados porque la felicidad no está en lo material.

¡No al consumo desbordado!

Consumir menos es vivir mejor

Usted puede ser un activista de la campaña contra el consumismo

Eduque a sus hijos no dándoles juguetes de más. Que tengan sólo lo justo

Les recomiendo leer los siguientes artículos porque tienen relación con este post:

1- EL CONSUMISMO

2- CAPITALISMO, SOCIALISMO Y CONSUMISMO


Carmen Guédez

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2 comentarios:

Reynold Doforno dijo...

Solo estoy en desacuerdo con un pequeño detalle. Yo uso dinero de plástico, si puedo hasta para pagar una cerveza. Evito llevar metálico encima y ante una perdida o un robo pienso que es mejor que te lleven diez o veinte euros (no suelo llevar más en la cartera salvo si voy a algún lado o tengo que pagar algo en efectivo) que no cincuenta.

Por lo demás el artículo está muy bien.

Saludos.

Tinta Indeleble dijo...

Yo ando tranquilaza hasta con 100 € y me miran como si yo fuera una loca porque pago en efectivo. Lo mismo me sucedió en USA al pagar en efectivo. ¿Y qué hago si no me gusta el dinero plástico? De paso, en España poco se usa el cheque para pagar montos no muy altos.

El dinero plástico sirve para endeudarse.