domingo, 11 de abril de 2010

RESPUESTA A VLADIMIR VERA -E INDIRECTAMENTE A CHUCK PALAHNIUK- SOBRE SILVIO RODRÍGUEZ

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A la izquierda, Chuck Palahniuk. A la derecha, Vladimir Vera
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En el centro, Silvio Rodríguez y Fidel Castro
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"Nadie llama a Miguel Ángel la puta del Vaticano solamente porque le suplicó al papa Julio que le diera trabajo. Nadie llama a Mozart esbirro de las empresas porque trabajara para el arzobispo de Salzburgo y después escribiera La flauta Mágica y Eine Kleine Nachtmusik, gracias al dinero que le llovió de Giusseppe Brida y su lucrativa industria de seda. Ni tampoco llamamos vendido a Leonardo Da Vinci, ni sicario, porque pintara a cambio de oro para el papa León X y Lorenzo de Médicis. No. Miramos La última cena y la Mona Lisa y nunca sabemos quién pagó las facturas para crearlas. Lo que importa es lo que el artista deja atrás, la obra de arte. No cómo pagaste el alquiler"

La cita es de Chuck Palahniuk y fue colocada en mi Facebook por Vladimir Vera en respuesta a lo que coloqué en mi estado: He escrito un post sobre un Silvio Rodríguez homofóbico y vil cómplice de la dictadura cubana y, por lo tanto, cómplice de los asesinatos y de la penuria de sus compatriotas. Hay que cerrarle el paso a donde quiera que vaya. Quememos sus discos, sus CD, sus casettes... ¡SU VOZ!

Pues bien, respondo a la cita de Chuck Palahniuk porque sé pensar por mí misma:

Las citas de los famosos suelen ser tomadas como grandes verdades. El problema es que a mí las celebridades no me impresionan y la credibilidad de una cita -especie de decreto irrefutable- depende de cuan célebre sea la persona que la expresa. A veces son muy ciertas y, otras veces, no. Las mismas palabras -dichas por un desconocido- no valdrían nada y eso me pone a dudar. ¡Cuánta verdad hay en la sabiduría popular y se la ignora! Desde el 2004 tengo la costumbre -irrevocable- de no reunirme con famosos, aunque conozco a muchos. Ahora esa gente me asfixia porque en sus "sabias" afirmaciones -y en su forma de comportarse- hay mucho de petulancia. Hay honrosas excepciones como es el caso de Rafael Cadenas, pero no abundan.


.La cita de Palahniuk se refiere a personajes muy lejanos en el tiempo. Tendría yo que haber vivido en aquellos años para ver cómo llamaría a esos artistas y reaccionar como lo hubiera creído más conveniente en el momento preciso. Pero no viví en sus épocas y la historia es siempre oficial y eso no la hace 100% creíble. Vivo en el siglo XXI donde Silvio Rodríguez sí me salpica con su proceder y, por eso, no me voy a quedar cruzada de brazos. A él sí lo puedo cuestionar y, al pensar en su obra, no puedo obviar cómo se pagó el alquiler, de qué manera obtuvo sus propiedades (¿acaso en calidad de préstamo ya que en Cuba no hay propiedad privada?) y cómo logró la libertad de entrar y salir de la isla caribeña ya que no lo pueden hacer sus compatriotas. Este "juglar" -y ex diputado- no sólo ha ganado dinero como cantante sino como político a la orden de los Castro y eso da mucho que pensar.
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Silvio Rodríguez no es -para mí- una cita. A él no lo juzgo entre comillas, lo juzgo en absoluto presente porque Rodríguez se cuenta a sí mismo, siempre fiel a la dictadura cubana con la que no comulgo. Si dejo de escuchar su música, no pierdo nada. La música que da paz la podemos escuchar en la naturaleza que no se vende y es pura. Si a Chuck Palahniuk sólo le importa la obra y no el origen del dinero, yo difiero -totalmente- de él y me quedo tranquila con mi consciencia porque la verdad esta dentro de cada cual y la de Palahniuk es válida para él y eso se respeta. En cambio, prefiero ser responsable de mis aciertos y de mis errores. Triste sería equivocarme por seguir las afirmaciones de otros. Mi veracidad no es la vuestra y viceversa. Ésta depende de muchos factores: crianza, valores, culturas, ideas, costumbres, etc.

La vida no es grandiosa sólo porque existen genios. Una vez rompí unas tres obras que Raúl Illarramendi -artista plástico a quien orienté en sus inicios como artista- me regaló y me quedé en paz porque su obra era excelente, mas no sus sentimientos. No sé en cuánto se cotizan hoy sus obras en Europa, pero sé que él no vale mucho como persona; por lo tanto, nada perdí. Hay cosas más sencillas que a mí -no sé a los demás- me llenan. El canto de los pájaros, el sonido que hace el movimiento de las ramas de los árboles, el ruido de las olas al romper en la orilla; todo eso es música sublime que ni se compra ni se vende. En cambio, en la música de Silvio Rodríguez suenan -entre líneas- los gritos de los torturados en las cárceles cubanas, los gemidos de dolor de los huelguistas de hambre, el llanto de las madres por sus hijos presos o muertos, la tragedia de un pueblo, las tormentas azotando a los balseros que huyen de la isla buscando la libertad a pesar del riesgo de morir en el mar como tantos y tantos de todas las edades y de ambos sexos.

Las metáforas y los mensajes subliminales del ex diputado cubano me torturan y sufro. Como no quiero sufrir, ni quiero el sufrimiento de otros seres humanos, prefiero no escucharlo. Por eso, sus canciones dejaron de interesarme y sí me importa mucho el cómo ese ex diputado -que se dice juglar- se costea sus gastos y logra todo lo que a otros cubanos les es negado. Eso es muy sospechoso y se contradice con la llamada igualdad que pregona la revolución cubana.

Si me atengo a lo dicho por Palahniuk, sólo podría quedarme con un artista famoso cuya obra he estudiado bastante sin haber encontrado un mínimo de corrupción en él. Ese artista es Vincent Van Gogh, un hombre que no se vendió ni buscó fama o dinero. Fue un ser de una gran pureza pocas veces vista en un genio. Del único que recibió ayuda fue de su amado hermano Theo. Sobre Van Gogh no albergo dudas. Sobre Silvio Rodríguez, muchas.

Como nunca me he vendido -y menos a la política- tengo la más absoluta seguridad de que nadie puede poner en tela de juicio el origen del dinero que gano para pagarme un techo y para mantener este blog que es tan querido como mis hijas. Silvio Rodríguez no puede decir lo mismo. Al menos en calidad de cómplice, sobre su conciencia pesan delitos calificados de lesa humanidad.

Yo me niego a preservar el arte que está manchado de sangre y por eso lucho en este blog contra gente como el cantante y ex diputado Silvio Rodríguez.

Carmen Guédez

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Carmen, la complicidad a veces, hace mas dano que el mismo delito. Estoy de acuerdo contigo.
Maria-E.

Anónimo dijo...

oye, entiendo tu punto, pero eso de destruir o cerrarle las puertas a una obra de arte es destruir historia, censurar, juzgar y decidir sobre la libertad de otros de tomar sus propias decisiones y juicios al respecto, es esconder esa hipocresía, olvidarla.. pienso que caémos en lo mismo si destruimos como otros lo han hecho, mas bien hay que tener todo muy presente, para reconocerlo, evitarlo, criticarlo y que cada quien lo juzgue a su manera. Todos los seres humanos, incluyéndote a ti y a los que dices ser tan puros como tú están llenos de contradicciones, es humano, puede ser equivocarse, o rendirse ante los vicios de esta vida o es simplemente pensar distinto y uno no lo entiende. Quien es un santo aquí? Al usar una computadora apoyas las aldeas de niños y mujeres esclavos en china y la india que ensamblan las tarjetas si es por eso. No trato de defender a silvio, sino que entendamos que aqui nadie es puro y si es por eso habría que destruir TODO el pasado. Por otro lado, yo también odio a silvio como persona, tiendo mucho al anarquismo, a la denuncia, a la subversión, pero nunca voy a dejar de reconocer lo hermoso, armonioso y poético de sus letras. Soy músico y también escribo, y muchos artistas e intelectuales elogian su obra y no tienen porque ser asesinos por eso. Siento un egocentrismo de tu parte al darte el lujo de despreciar lo que han hecho artistas durante toda la historia con la música al imponer y pretender que eres mas pura por preferir el sonido de las ramas de los arboles a una pieza musical interpretada por un humano... una cosa es opinar y otra imponer. Por otro lado, estoy de acuerdo, Silvio es un hipócrita, pero a través de sus letras le enseña al mundo a no ser como él... los militares gringos crearon el internet, y por eso no vamos a dejar de usarlo... así lo veo yo