martes, 10 de febrero de 2009

CYRIL JACQUET, AL OLVIDO

Hace muchos años yo hubiera pensado en buscar en la niñez de Cyril algo que justifique su doble crimen cometido a los 15 años en contra de sus padres, pero la realidad es cruda: es un asesino frío y calculador a diferencia del que mata en un momento de arrebato. Además, él nunca habló de un maltrato como tal sino de unos castigos que muchos niños reciben, estemos o no de acuerdo.

En el peor de los maltratos, un niño normal busca -tarde o temprano- salir del horror sin matar a su agresor o agresores. No es el caso de este chico que no demuestra arrepentimiento por lo que hizo ni esgrime una razón medianamente lógica que justifique lo injustificable. ¡Cuántos padres hay por ahí que merecen ser asesinados por los hijos! Imaginen que a esos niños -realmente maltratados- les diera por matar a sus padres, ¡estaríamos llenos de orgullosos parricidas!

Este caso es anormal se le mire por donde sea. Que el padre coleccionaba armas y muy posiblemente lo enseñó a disparar, no es una razón. Que el padre -supuestamente- iba de cacería y alardeaba de cómo asesinaba a los animales, tampoco justifica el crimen cometido y el desparpajo que Cyril mostró en la entrevista. Ya el hecho de buscar la televisión como vía para darse a conocer nos habla de un afán de protagonismo a como dé lugar, no importa si para eso hay que asesinar o arriesgarse -como lo hizo- a que se descubriera su oscuro pasado.

Es posible que estemos ante un narcisista muy peligroso que cree -con mucha razón porque recibió un castigo muy leve- que nunca pagará por sus delitos. Me recuerda mucho al psiquiatra Edmundo Chirinos (más de 70 años) que durante años abusó sexualmente de sus pacientes mientras era mimado por los medios de comunicación. Se trata de un narcisista que, presuntamente, asesinó a Roxana Vargas, una paciente de 19 años con la que sostuvo relaciones. La impunidad lo hizo llegar tan lejos.

Cyril en estos momentos es una fiera herida a la espera de que esos medios -a los que acusa de no permitirle rehacer su vida- lo lleven a sus plató para hacer apología del delito. Si eso ocurre, serán esos medios los responsables del mal ejemplo que van a recibir los miles de niños y jóvenes que hoy, quizás, admiran a Cyril por haber logrado repercusión mediática. Por lo tanto, lo más sano para la sociedad es olvidar a Cyril y con él, a su novia, Paola Alberdi.

Carmen Guédez
Link:
http://tintaindeleble.blogspot.com

2 comentarios:

Carla dijo...

Me parecio muy interesante lo que contas, y creo que realmente tenes muchisima razon... Es increible lo que paso, al principio como vos pense pobre chico, quizas que le habran hecho los padres, pero después parece ser un asesino a sangre fria porque no hubo pruebas de un abuso extremo. Y lo del tema del narcisismo también, ya que era obvio que si iba a television alguien lo iba a reconocer, lo hizo para volver a estar en los medios. Tristisimos.
Felicitaciones por la entrada

Cris dijo...

Si me permites, discrepo contigo. Me gustaria reivindicar el derecho a la reinserción social. Aqui las motivaciones son lo de menos... Quien sabe lo que pasaba en esa casa, no solo existe el maltrato fisico. O quien sabe a lo mejor su situación no era tan horrible pero él la percibia como un infierno. O a lo mejor si que fue muy malo y mató a sus padres por capricho. Aun así, si ha sido capaz de recapacitar, procesar, asimilar y superar lo que ha hecho este chico seguro que es mucho mejor persona que muchos que andan por ahi... Y el remordimiento de poco sirve, al contrario, es señal que no ha aceptado la situacion, por tanto no ha aprendido la lección que viene con ella. En este mundo estamos para aprender y algo de semejante calibre tiene que transformar profundamente.. Siempre y cuando seas capaz de afrontarlo claro! Porque hacerlo tiene que ser muy duro y muy dificil, que muy pocos serian capaz. Creo que TODO el mundo se merece una segunda oportunidad, y que TODO el mundo tiene derecho a la reinserción social. Las personas, si quieren y se lo trabajan, pueden cambiar, claro está!