sábado, 26 de julio de 2008

NO VOY A BORRAR EL POST SOBRE EDMUNDO CHIRINOS, NI ME RETRACTO DE LO QUE AHÍ DIGO

Me indignan los cobardes y los que envían comentarios o e-mails anónimos para descalificar. Me indigna que alguien se sume al grupo que formé en mi FACEBOOK -EDMUNDO CHIRINOS: ACOSADOR SEXUAL DE SUS PACIENTES. ¡DENÚNCIALO!- luego se retire y eluda una explicación. ¡Vaya personalidad frágil la de estos mequetrefes sin argumentos válidos! Esa es gente inconstante e inestable que nunca corren riesgos. Actúan y después piensan... si es que piensan. Son los cómodos de siempre que hacen las cosas impulsivamente, sin ningún análisis previo. Critican mucho, pero no asumen ninguna responsabilidad ante sus actos ni dan la cara jamás. Para mí -acostumbrada a firmar todo lo que escribo- los veo como a unos miserables cobardes que hablan y hablan. Nada más. No los puedo entender.

Escribo este texto porque en el sexto (6º) comentario que hay en el post que le dediqué a Edmundo Chirinos -23-07-08- alguien anónimo -como de costumbre- me cita el artículo 49 de la Constitución Venezolana vigente y me cita el artículo 444 del Código Penal. Resulta que la persona -¿sin nombre ni apellido?- sugiere que la que puede ir presa soy yo porque "Le consta el delito que ha cometido la escritora", es decir: yo. En su comentario hay un interesante ACTO FALLIDO cuando dice: "Atropella los delitos de los otros" en lugar de decir: "Atropella los derechos de los otros". Esto lo dice aludiéndome a mí, pero hay que leerlo dentro del contexto del comentario completo para observar la contradicción. El anónimo(a) no se dio cuenta que de alguna manera aceptó
los delitos de Chirinos al cometer el acto fallido por escrito, que es lo mismo que un acto fallido verbal.

Parece que esta persona no leyó que, en cuanto al crimen del que presuntamente acusan a Chirinos, yo digo muy claro en mi post del miércoles 23 de julio del 2008: “Lo del asesinato es algo que no me cuadra en la forma de ser de Chirinos y hasta me sorprende”.

NO lo culpabilizo de un crimen que no me consta, pero SÍ lo acuso de acosador sexual porque eso sí me consta. Ese hombre es peligroso porque los delitos sexuales dejan huellas muy graves en quien los sufre. Estoy con las víctimas, jamás con él y recuerden que los que me leen tienen madres, esposas, hijas, etc. y no les agradaría que cayeran en manos de alguien como Chirinos.

Sólo el hecho de intentar acosar sexualmente es un DELITO. Lamento que no haya mujeres ni hombres que digan las cosas dando la cara, el nombre y el apellido. Lamento que las víctimas de Edmundo Chirinos no aparezcan y descarguen la rabia que se acumula por años. No estoy dispuesta a hacer ese triste papel: YO ACUSO y lo haré SÓLO desde este blog: TINTA INDELEBLE. Jamás declararía a unos medios de comunicación amarillistas en los que no creo desde que EL UNIVERSAL me censuró como articulista. Hoy la línea editorial la decido yo y lo que tenga que decir lo haré desde este blog que tiene bastantes lectores.

Quizás puedo ir presa según este 6º comentario anónimo y eso no me da miedo. Si es así, con gusto acudiré a una citación -si me la hacen los organismos competentes- porque estoy diciendo la verdad y no tengo razones para temer. Y si debo cumplir prisión por lo que he escrito -y lo que voy a seguir escribiendo sobre Edmundo Chirinos- lo haré con un gustazo enorme, tanto como el que siente él "leyendo libros y escuchando buena música" (eso lo dijo en las únicas declaraciones que ha dado) si le dan casa por cárcel debido a su edad: más de 70 años. Ahora estoy convencida de que Edmundo Chirinos no se suicida. No tiene ni la valentía ni la dignidad para hacerlo. El prestigio que tanto lo hacía disfrutar ya lo perdió y no podrán decir que soy la única culpable de su desgracia. Y con lo mucho que le gustan los saraos donde la prensa lo consentía y muchas actrices deliraban por ser sus amigas. Le auguro días muy duros dentro de su palacio en el supuesto caso de que lo declaren culpable de asesinato a una chica de 19 años. La prisión, por decir la verdad, es digna aunque duela; pero la prisión por un delito es vergonzosa y enloda de por vida a quien resulta condenado. Ya los rumores que no cesan son una condena de la sociedad, quizás algo peor que la condena de un tribunal. ¿Acaso se equivoca tanta gente que hace comentarios en la calle y en los medios de comunicación? Esa es la misma población que nunca habló. ¿Por qué hablan ahora? Yo no lo entiendo, pero es un fenomeno digno de un análisis serio.

Carmen Guédez

miércoles, 23 de julio de 2008

¿SE SUICIDARÁ EDMUNDO CHIRINOS O PERMITIRÁ QUE LO CAPTUREN?



Los tan mencionadas abusos sexuales de este psiquiatra alguna vez tenían que ponerse al descubierto. La justicia tarda, pero llega ¡y qué paz se siente cuando llega! Pensar que un blog de una joven de 19 años puso todo -o casi todo- al descubierto. Esta joven desapareció y fue encontrada muerta, PRESUNTAMENTE asesinada por este médico neuropsiquiatra y psicólogo clínico. Lo del asesinato es algo que no me cuadra en la forma de ser de Chirinos y hasta me sorprende. Todo lo que dice -en su blog- Roxana Vargas -la chica asesinada- respecto a su relación sentimental con Edmundo Chirinos, la creo.

Esperaré por mis horas libres para relatar lo que sé de él. Estén pendientes porque escribiré SIN CENSURA. Mientras tanto, me pregunto: ¿Edmundo Chirinos resistirá exponerse al escarnio público o se suicidará? Yo, en su lugar, optaba por el suicidio. Puede que resulte inocente del crimen, pero NO del acoso sexual y este grave aspecto no se puede negar y, mucho menos, olvidar. Son muchos años de abuso de su parte sin recibir castigo, y todo tiene un límite.

Tengan la seguridad de que acosaba a sus pacientes. N
o es fácil para una víctima hablar cuando gente como ésa se escudan en la notoriedad que tienen, en el poder económico y en el poder político. Eso los convierte en intocables, sumado al hecho de ser personajes públicos, famosos y más. No tengo nada que perder cuando digo la verdad de algo que me consta. Miedo no siento.

Lástima que los medios de comunicación de Venezuela le otorgaron un lugar de hombre “honorable” que le dio mucho prestigio. La revista EXCESO -y tantos otros medios- lo enaltecieron sin ninguna razón. Es un hombre inteligente y muy culto, pero en el ejercicio de su profesión faltó a la ética de varias maneras -no sólo en lo sexual- y, en una persona como él, es imperdonable porque se valió de su superioridad ante sus pacientes que carecían de las herramientas psicológicas y los conocimientos en la materia que él, por su formación profesional, sí tenía. Es "médico cirujano y licenciado en psicología y doctor en ciencias", tal cual reza su biografía. Por cierto, llama la atención lo comercial de su página web, poco seria para un médico cuya página parece estar destinada más a vender -y hacer mucho dinero- que a curar.

Qué deshonra para los canales de televisión y los medios impresos que lo entrevistaban por sus “sabias opiniones” que lo enrumbaron a una fama que nunca mereció cuando en Venezuela hay tantos psiquiatras y psicólogos honorables y éticos. Muchos pacientes llegaron a él, desgraciadamente, por esas entrevistas ya que Chirinos sabe convencer y para eso aprovecha muy bien a los medios de comunicación. Él es mediático. Sus honorarios eran muy altos y su consulta siempre estaba llena.

Es hora de que TODAS sus víctimas empiecen a denunciarlo. ¡NO TENGAN MIEDO! El delincuente es el abusador sexual. Las víctimas no tienen nada de que avergonzarse. En su caso no se puede hablar de un “presunto acosador sexual”, ¡no! Él es un consumado acosador sexual desde hace mucho tiempo. Lo de asesino, eso si no lo sé... todo es posible, pero habrá que esperar por lo que decida la justicia terrenal.
He creado un grupo en mi Facebook (http://www.facebook.com/group.php?gid=24153952476) que está a la orden de defensores, detractores y víctimas de EDMUNDO CHIRINOS, así, en letras rojas de sucesos, no de páginas sociales. Lo que realmente me importa es que nadie dude u olvidé los horrores a los que sometió a muchos seres humanos -no sabemos si hay hombres entre sus víctimas- y reafirmar lo dicho en su blog por la chica muerta porque ella ya no puede acusar o defenderse. Las víctimas de la violencia sexual suelen siempre ser atacadas -aunque estén muertas- y pocas veces se las cree, más, si el victimario es una celebridad como este hombre, por eso paso de celebridades y quiero justicia para las muchas Roxanas de este mundo.


Carmen Guédez

martes, 8 de julio de 2008

CASI ME ASFIXIO

Al doctor Alejandro García Maldonado

Hoy me reclamaba el doctor Alejandro García Maldonado el hecho de que estoy escribiendo poco. Le agradecí tanto ese reclamo porque mi vida depende de mis textos: ese es mi oxígeno. Con otras palabras, lo mismo me decía el doctor José Luís Vethencourt y con toda razón porque nadie me conoció más que él. Sabía todo de mí. ¡Cuánto lo añoro!
Cuando escribí sobre los inmigrantes lancé al ciberespacio mi tristeza, esa que no escondo y no me avergüenza, pero luego de hacerlo me atrincheré en un lugar donde reuní las fotos de todos mis seres queridos y, a mi manera, intenté olvidar lo inolvidable. La palabra exacta no es olvidar : es algo así como intentar crear fantasías con retazos de recuerdos, y confieso que no logré nada. Mis sueños fueron pesadillas que duraron una semana entera. Nadie se percató de que yo no estaba bien. No lo demuestro con gestos ni en conversaciones telefónicas. Sólo lo expreso con palabras escritas. Fue justo la semana en la que fue rescatada Ingrid Bethancourt y, al verla, pensé: "Del infierno sí se regresa, siempre que haya voluntad". Ella me transmitió algo de valor y de esperanza.
En esos días -que fueron horribles- recibí un hermoso e-mail de mi querido amigo Pablo Rodríguez Burón (Leo Mares), un escritor de Valladolid de quien me siento muy orgullosa por sus dos libros publicados este año y la novela que debe entregar el año que viene. Pablo -que sabía de mi tristeza- me escribió un largo e-mail donde me dice -entre otras cosas- lo siguiente:
Quédate con una de las frases que tú misma has escrito: Me queda mucho por escribir”. Ante eso no hay tristeza que valga. No todo el mundo tiene mucho que escribir, que vivir, que recordar, que imaginar. Nosotros tenemos esa suerte, queremos contarnos por escrito, queremos escribir, lo necesitamos, nos ayuda. Disfrutemos de eso, mi Bella. La tristeza, tú misma lo dices, pasará. Prepárate para vivir ese momento, y en menos de que te des cuenta, ya habrá llegado”
Cierto lo que dice Pablo: no todo el mundo tiene cosas que escribir o cosas que denunciar y la denuncia forma parte de ese oxígeno que me permite respirar. Y por contar, son muchas las historias engavetadas -o sin terminar- que me obligan a vivir para escribirlas. Un día, mi hija mayor me pidió que le contara la historia de mi familia. Comencé a escribirla en un cuaderno y ahí quedó, con posibilidades de ser rescatada, pero -como dice Pablo- queremos contarnos por escrito, y yo añado: contarnos sin censura, con nuestras alegrías y tristezas, con nuestros amores y desamores. En mi caso, con los ausentes: mis padres, mis hijas y mi inolvidable y bello alemán; ese que se perdió en su mar, pero nunca en mi corazón.
Contarme por escrito es decir mis verdades, mis aspectos más íntimos, aquello que me mantiene aunque no me guste ingerirlo, todos los alimento que hoy rechazo, el trabajo de siempre -inalterable y perfecto como si nada malo me estuviera pasando- y sigo así porque hay una meta que es el reencuentro; lo mucho que tengo que escribir; la ayuda que le debo a Juan José Cortés, el padre de Mari Luz Cortés; el seguimiento al asesino de Svetlana Orlova y al verdugo de Yoli y el intentar saber qué fue del hijo de Svetlana luego de su orfandad. Y mis hijas: mis dos soles de España.
Gracias, doctor García Maldonado, por preocuparse porque me estaba faltando oxígeno. Veo que él sigue este blog de confesiones tan personales, pero -como le he dicho y creo que a él le asombra- no cuido mi imagen porque no tengo nada que arriesgar. Me muestro tal y como me siento porque los tiempos del pudor, para hablar de mi vida, pasaron. Hoy soy lo que él bien sabe: una solitaria con un ordenador y miles de recuerdos para volcarlos en él. No me niego a un cambio de vida, pero llega lo que tiene que llegar y a su debido tiempo. O no llega nunca y seguiré con mis textos en un asilo de ancianas. Así me veo en el futuro y no es una imagen que me molesta o me da miedo: en una habitación pequeña con muchos libros, un ordenador y mucha paz. No me veo bordando ni haciendo ganchillo. A lo mejor, en mi ancianidad, escriba para niños cuentos tiernos de esos que comienzan: "Había una vez..."
Miedo me da no poder escribir o perder mi lucidez y mi capacidad de reacción ante lo que sea: preguntas o hechos, algo en lo que nunca he fallado. La mejor prueba fue mi enfermedad en España y mi ingreso absolutamente sola a un centro de salud.
Mi afecto y agradecimiento al doctor Alejandro García Maldonado por percatarse de que yo agonizaba y nadie se daba cuenta. Su comentario me hizo reaccionar, de lo contrario me hubiera asfixiado y, con la asfixia, viene la muerte, algo muy lógico.
No lo voy a defraudar. Seguiré luchando porque no he derramado toda la tinta que corre por mis venas.
Perdón a los que me enviaron e-mails y no les respondí. No podía. No obstante, a todos los quiero mucho y les agradezco la solidaridad a los que han entendido lo mucho que me afectó separarme de mis hijas queridas; pero todo lo que sea por su bien, es poco.
Mi vida misteriosa no es más que una coraza y mucho miedo. Demasiado miedo con razones muy justificadas luego de una hermosa historia.

Carmen Guédez
tintaindeleble@gmail.com