NO VOY A BORRAR EL POST SOBRE EDMUNDO CHIRINOS, NI ME RETRACTO DE LO QUE AHÍ DIGO
Me indignan los cobardes y los que envían comentarios o e-mails anónimos para descalificar. Me indigna que alguien se sume al grupo que formé en mi FACEBOOK -EDMUNDO CHIRINOS: ACOSADOR SEXUAL DE SUS PACIENTES. ¡DENÚNCIALO!- luego se retire y eluda una explicación. ¡Vaya personalidad frágil la de estos mequetrefes sin argumentos válidos! Esa es gente inconstante e inestable que nunca corren riesgos. Actúan y después piensan... si es que piensan. Son los cómodos de siempre que hacen las cosas impulsivamente, sin ningún análisis previo. Critican mucho, pero no asumen ninguna responsabilidad ante sus actos ni dan la cara jamás. Para mí -acostumbrada a firmar todo lo que escribo- los veo como a unos miserables cobardes que hablan y hablan. Nada más. No los puedo entender.
Escribo este texto porque en el sexto (6º) comentario que hay en el post que le dediqué a Edmundo Chirinos -23-07-08- alguien anónimo -como de costumbre- me cita el artículo 49 de la Constitución Venezolana vigente y me cita el artículo 444 del Código Penal. Resulta que la persona -¿sin nombre ni apellido?- sugiere que la que puede ir presa soy yo porque "Le consta el delito que ha cometido la escritora", es decir: yo. En su comentario hay un interesante ACTO FALLIDO cuando dice: "Atropella los delitos de los otros" en lugar de decir: "Atropella los derechos de los otros". Esto lo dice aludiéndome a mí, pero hay que leerlo dentro del contexto del comentario completo para observar la contradicción. El anónimo(a) no se dio cuenta que de alguna manera aceptó los delitos de Chirinos al cometer el acto fallido por escrito, que es lo mismo que un acto fallido verbal.
Me indignan los cobardes y los que envían comentarios o e-mails anónimos para descalificar. Me indigna que alguien se sume al grupo que formé en mi FACEBOOK -EDMUNDO CHIRINOS: ACOSADOR SEXUAL DE SUS PACIENTES. ¡DENÚNCIALO!- luego se retire y eluda una explicación. ¡Vaya personalidad frágil la de estos mequetrefes sin argumentos válidos! Esa es gente inconstante e inestable que nunca corren riesgos. Actúan y después piensan... si es que piensan. Son los cómodos de siempre que hacen las cosas impulsivamente, sin ningún análisis previo. Critican mucho, pero no asumen ninguna responsabilidad ante sus actos ni dan la cara jamás. Para mí -acostumbrada a firmar todo lo que escribo- los veo como a unos miserables cobardes que hablan y hablan. Nada más. No los puedo entender.
Escribo este texto porque en el sexto (6º) comentario que hay en el post que le dediqué a Edmundo Chirinos -23-07-08- alguien anónimo -como de costumbre- me cita el artículo 49 de la Constitución Venezolana vigente y me cita el artículo 444 del Código Penal. Resulta que la persona -¿sin nombre ni apellido?- sugiere que la que puede ir presa soy yo porque "Le consta el delito que ha cometido la escritora", es decir: yo. En su comentario hay un interesante ACTO FALLIDO cuando dice: "Atropella los delitos de los otros" en lugar de decir: "Atropella los derechos de los otros". Esto lo dice aludiéndome a mí, pero hay que leerlo dentro del contexto del comentario completo para observar la contradicción. El anónimo(a) no se dio cuenta que de alguna manera aceptó los delitos de Chirinos al cometer el acto fallido por escrito, que es lo mismo que un acto fallido verbal.
Parece que esta persona no leyó que, en cuanto al crimen del que presuntamente acusan a Chirinos, yo digo muy claro en mi post del miércoles 23 de julio del 2008: “Lo del asesinato es algo que no me cuadra en la forma de ser de Chirinos y hasta me sorprende”.
NO lo culpabilizo de un crimen que no me consta, pero SÍ lo acuso de acosador sexual porque eso sí me consta. Ese hombre es peligroso porque los delitos sexuales dejan huellas muy graves en quien los sufre. Estoy con las víctimas, jamás con él y recuerden que los que me leen tienen madres, esposas, hijas, etc. y no les agradaría que cayeran en manos de alguien como Chirinos.
Sólo el hecho de intentar acosar sexualmente es un DELITO. Lamento que no haya mujeres ni hombres que digan las cosas dando la cara, el nombre y el apellido. Lamento que las víctimas de Edmundo Chirinos no aparezcan y descarguen la rabia que se acumula por años. No estoy dispuesta a hacer ese triste papel: YO ACUSO y lo haré SÓLO desde este blog: TINTA INDELEBLE. Jamás declararía a unos medios de comunicación amarillistas en los que no creo desde que EL UNIVERSAL me censuró como articulista. Hoy la línea editorial la decido yo y lo que tenga que decir lo haré desde este blog que tiene bastantes lectores.
Quizás puedo ir presa según este 6º comentario anónimo y eso no me da miedo. Si es así, con gusto acudiré a una citación -si me la hacen los organismos competentes- porque estoy diciendo la verdad y no tengo razones para temer. Y si debo cumplir prisión por lo que he escrito -y lo que voy a seguir escribiendo sobre Edmundo Chirinos- lo haré con un gustazo enorme, tanto como el que siente él "leyendo libros y escuchando buena música" (eso lo dijo en las únicas declaraciones que ha dado) si le dan casa por cárcel debido a su edad: más de 70 años. Ahora estoy convencida de que Edmundo Chirinos no se suicida. No tiene ni la valentía ni la dignidad para hacerlo. El prestigio que tanto lo hacía disfrutar ya lo perdió y no podrán decir que soy la única culpable de su desgracia. Y con lo mucho que le gustan los saraos donde la prensa lo consentía y muchas actrices deliraban por ser sus amigas. Le auguro días muy duros dentro de su palacio en el supuesto caso de que lo declaren culpable de asesinato a una chica de 19 años. La prisión, por decir la verdad, es digna aunque duela; pero la prisión por un delito es vergonzosa y enloda de por vida a quien resulta condenado. Ya los rumores que no cesan son una condena de la sociedad, quizás algo peor que la condena de un tribunal. ¿Acaso se equivoca tanta gente que hace comentarios en la calle y en los medios de comunicación? Esa es la misma población que nunca habló. ¿Por qué hablan ahora? Yo no lo entiendo, pero es un fenomeno digno de un análisis serio.
Carmen Guédez
E-mail: tintaindeleble@gmail.com
