Pensaba yo que eso de la censura era cosa del atraso en el que se vive en el tercer mundo donde a sus dueños y señores -léase mandatarios- no se les puede criticar porque no aceptan nada que les lleve la contraria y los ponga en la mira o simplemente los ridiculice como figuras públicas que son y están expuestas a todo. Sí, a todo.
Hace poco fue censurada NADA QUE VER -serie animada de SONY hecha casi en su totalidad en Venezuela- y nadie se adjudicó esa censura, aunque es fácil adivinar quiénes son los responsables ya que parodiaba, entre otras conocidas figuras, a los presidentes latinoamericanos. Mientras tanto, SONY guarda silencio para evitarse males mayores. Cosas de las grandes compañías para cuidar sus multimillonarios intereses. Me informan, de buena fuente, que esta serie animada pronto vuelve a salir, posiblemente suavizada. Sus creadores se cuidan de dar mucha información. No obstante, algo se les escapa producto de la impotencia y la rabia que produce la censura a un trabajo del que, con razón, se sienten orgullosos. Escucho y se los cuento para que ustedes se enteren de cómo van las cosas con NADA QUE VER.
Pero la razón de escribir este post es la viñeta de la revista española EL JUEVES donde aparece el príncipe Felipe con Letizia, su esposa, haciendo lo que se supone produjo el nacimiento de las dos infantas: Leonor y Sofía.
Estoy de acuerdo con el dibujante de EL JUEVES -Guillermo- cuando a éste le llama la atención que la gente se fijara más en el dibujo que en el texto que, para mí, es lo más atractivo de esa viñeta, con perdón de Guillermo.
- ¿Te das cuenta si quedas preñada…?
- …¡eso va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida!
Eso lo dicen los príncipes de Asturias en alusión a la ayuda de 2500 € que recibirá cada familia que tenga un hijo en España. Y como lo único que hacen Letizia y Felipe es hacer nacer infantas para crear más gastos a sus súbditos, ¿cuál es la ofensa ante una verdad? Al juez de la Audiencia Nacional, Juan del Olmo, se le ha pasado la mano al ordenar el secuestro de ese número de la revista EL JUEVES, acompañado de la acusación de injurias a la corona. Este juez ha quedado como un inquisidor que se quedó en el tiempo donde a las Casas Reales había que adularlas y respetarlas. Ningún respeto merecen estos desocupados del siglo XXI que viven con todo tipo de lujos a costa del pueblo español.
La otrora excelente periodista Letizia Ortiz ahora sólo es buena para parir, nada más. Allá a quien mi opinión le suene cruda o grosera. Bastante provecho saca Letizia cada vez que anuncia un embarazo o sale a las puertas de la clínica Ruber Internacional con una infanta en brazos que, a la brevedad, pasará a manos de una niñera mientras Leti descansa o ve un modelito nuevo para aumentar su exquisito vestuario.
¡Bien por la revista EL JUEVES y por Guillermo (dibujante) y Manel Fontdevila (guionista)!
Manel Fontdevila es el de la izquierda y Guillermo está a la derecha con un nuevo ejemplar de EL JUEVES. Ambos en la Audiencia Nacional
Altamente recomendable el encuentro con Guillermo. En ese encuentro con el público del periódico El Mundo, el dibujante se burló del suceso que lo puso en la mira del juez.
La edición censurada de EL JUEVES puede costar hasta 2500 €
Como lo prohibido causa atracción, ya la revista EL JUEVES que publicó en su portada la polémica viñeta, alcanza precios exagerados en las subastas. El último precio del que tuve noticias fue de 2500 €, pero pudo subir más. ¡Dichosos los que alcanzaron a comprar la revista antes del secuestro! A Guillermo, el dibujante, al parecer le ofrecen una elevada suma por el dibujo original y es bien seguro que, tarde o temprano, lo venderá. ¡Qué buena es la censura para los creadores! Eso no lo sabe el juez Juan del Olmo y parece que también lo ignora la Casa Real de España.
Iván Appelgren, un caricaturista chileno autor de CRÓNICA 2007, un excelente blog de caricaturas que actualiza a diario, me envía un e-mail refiriéndose a la famosa viñeta española censurada. En ese correo me dice: “Me atrevo a mirar desde 3000 años adelante hacia esta época y trato de ponerme en la frecuencia de hacer como que no entiendo que en el siglo de la tecnología digital y la era de la información, existan instituciones humanas de exclusividad como la realeza. Y no me refiero al hecho simbólico de identidad y respeto cultural, sino al modo de jet set multimillonario que envuelve su vida de esplendor en medio de la exclusión que se hace del resto de la población, no solo en España, sino en otras partes. Lo intocable de algunos seres como el rey, el papa, etc. No me quiero poner anarquista, pero estos tiempos y sus creencias van a ser motivo de mofa para nuestros tataranietos”
Comparto con Iván su opinión y, antes de que mis tataranietos se rían de la realeza, lo hago yo para que sepan que su tatarabuela no andaba tan atrasada y perdida en estos tiempos. En este blog queda constancia de las veces que he criticado a la gente sin oficio de España: la Casa Real.
Carmen Guédez
tintaindeleble@gmail.com