martes, 10 de abril de 2007

JAVIER SARDÁ: VÍCTIMA DE LA INTOLERANCIA CUBANA

Cuba le ha negado la visa a Javier Sardá porque en su programa “Crónicas Marcianas” criticó al régimen cubano y al desaparecido Fidel Castro. Lo de desaparecido es porque no lo volvimos a ver.
Sardá está viajando por todo el mundo en busca de españoles que viven fuera de España. Es la tónica de su nuevo programa “Dutifri” que pronto estrenará.
La tolerancia y la libertad es dejar que cada persona exprese sus ideas, mas no lo entiende así la dictadura cubana a pesar de la ausencia ¿definitiva? del dictador principal que impuso ese estilo bananero de gobernar donde sólo se permite hablar bien de un gobierno aunque sea muy malo. Los españoles no lo creen, pero ahora Sardá es quien vive esa desgracia que afecta a Latinoamérica y traspasa fronteras.
¡Qué memoria la de los cubanos para recordar lo dicho por Sardá hace ya tiempo! ¡Qué seguimiento!
Será interesante saber cómo se desarrollará el impasse con Javier Sardá porque este hombre tendrá a miles de espectadores escuchando su opinión respecto al caso que le cierra las puertas de Cuba.
No se pierde mucho Sardá.

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TURISMO RELIGIOSO

Coincido con Pablo Santiago -coincidimos en tantas cosas- en mi sorpresa ante el auge del turismo religioso. Se me parece tanto al llamado Turismo Rural, ese donde pasas dos noches en el campo y juras que eres un experto en vacas y sembradíos. En el otro -el religioso- te conviertes en un "experto" en santos y religiones en un santiamén. El menú es variado y hay para escoger a qué religión te apuntas.
Cerca de Arteixo (Galicia) ya hay una mezquita y quien se anime puede aprender árabe. Buen dato para el turismo gallego.
Pero santos y religiones hay muchos. El Camino de Santiago es un gran negocio y, gracias al apóstol, muchos se forran. Hay peregrinos de peregrinos y hasta el detestable y edulcorado Paulo Coelho le sacó partido al Camino de Santiago.
Pronto Roma incluirá a Juan Pablo II entre los santos de la Iglesia Católica y habrá millones de creyentes visitando la tumba del santo polaco. La Iglesia Católica sabe mucho de negocios. De eso no hay duda y este nuevo santo es muy importante y estará de moda por muchos años -siglos, tal vez- y la moda deja dinero.
El turismo religioso no da tregua. Lo irónico es que quienes lo practican son privilegiados que no llevan vida de santos o algo parecido, mucho menos son personas dispuestas a dar amor al prójimo. Los demás no importan. El asunto es que, gracias a ese turismo express, estos turistas volverán a sus andanzas en "santa paz y armonía". Aclaro: ese estado les durará muy poco y, cuando desaparezca, harán otro tour parecido para sentirse bien. Posiblemente por Internet se pueda escoger la paz espiritual tan de moda en estos tiempos de peregrinación religiosa y sorprendente fanatismo.
Algo se ha perdido y se paga para encontrarlo, y la religión -la que sea- es un anzuelo para encontrar ese algo.

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CONSUMISMO

La ventaja de estar preso: tiempo para leer, ese que no sobra cuando somos “libres”. Que lo diga Pablo que escribe siempre sobre los muchos libros que lee en prisión. Qué envidia me da Pablo… por lo de los libros, digo.
- ¿Somos libres?
- No lo creo. Somos prisioneros de tantas cosas: la vanidad, el afán de poseer, la estética corporal y las otras estéticas, comprar ropa, mucha ropa…
- La publicidad.
-Esa es la que más me molesta y la que más libertad le quita al ser humano. Nunca leo las vallas publicitarias. Las ignoro o no me doy cuenta que existen.
- ¡Qué extraña eres!
- Me grabó -para mi asombro- algunos de esos letreros que cargan los tíos de la Fórmula 1: Vodafone, Hugo Boss, Johnnie WalKer… hasta ahí.
- Quizás porque por la velocidad apenas tienes tiempo de verlos.
- Quizás.
- Posiblemente porque no bebes y no conduces.
- Posiblemente.
- Pero…
- Memorizo lo que no puedo consumir. Todavía recuerdo una valla que estaba en la Plaza España de A Coruña y yo la veía desde la ventana. Comenzaba por ALL. En ella predominaba el color rojo y las letras eran blancas. Y mira que la miré y la miré por varios días porque quería comprar lo que se promocionaba ahí… pero no recuerdo qué era.

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