miércoles, 31 de enero de 2007

LOS ERMITAÑOS DEL SIGLO XXI

Cuando hablamos de ermitaños nos imaginamos a seres que viven en lugares muy apartados, lejos de cualquier vestigio de civilización. En alguna época fue así, pero existen los ermitaños del siglo XXI que viven en grandes metrópolis, en medio de abundante cemento y grandes rascacielos. No obstante, a pesar de tanta modernidad, ellos viven al margen de todo lo que la gran ciudad les ofrece y permanecen indiferentes a lo que ella les brinda. Creo que a lo único que estos nuevos ermitaños no renuncian es al ordenador y no lo usan para chatear sino para trabajar. Son personas que esquivan al ser humano, incluso al virtual que abunda en la red. Su alejamiento es total y no sé hasta qué punto se ha estudiado el fenómeno porque no creo que los ermitaños verdaderos sean muchos debido a que no debe ser fácil sobrellevar esa situación. Hay que tener una tristeza muy grande o una gran fortaleza de espíritu para alejarse del mundo. O ambas condiciones para soportar algo tan serio como es aislarse de la gente y no tener con quien hablar.
El diccionario de la RAE los describe como: “Persona que vive en soledad, como el monje, y que profesa vida solitaria”
Krisja empezó a alejarse del mundo en los años 90 a raíz de una dolorosa crisis familiar que desintegró a toda una familia. Cada navidad, a partir de entonces, Krisja se sumerge en una profunda depresión. Nunca más pudo acercarse a lo que fue la casa de sus padres, hoy casa de sus hermanos. Éstos le dieron la espalda a pesar de ser ella la víctima. Entonces se rodeó de amigos y, por un tiempo, la pasó bien, mas poco a poco no consiguió en ellos lo que buscaba o no logro que ellos reemplazaran lo perdido. Si algo llama la atención en ella es la facilidad que tiene para desencantarse de la gente.
Casualmente por esa época comenzó su éxito y conoció más gente. Muchos la admiraban profesionalmente. Para ella no era algo novedoso ser invitada constantemente a un mundo frecuentado por privilegiados porque ya conocía ese ambiente donde se movía tranquilamente pues siempre fue muy extrovertida, pero ahora la tomaban más en cuenta. Llegar a ser una persona conocida fue un factor importante para conocer a Marck y comenzar una relación con él. Sin embargo, Marck terminó cuestionando ese mundo de gente famosa en la que Krisja se movía. Eso -y mucho más- dio al traste con la relación y Krisja nunca más lo volvió a ver. Era el año 2003.
A partir de entonces Krisja comenzó su aislamiento lentamente hasta que un día desapareció y ni amigos ni conocidos volvieron a saber de ella. Con muy pocos mantuvo un contacto esporádico. Se recluyó en una ciudad inmensa. Vive en un piso de donde sólo sale por cosas urgentes: comprar alimentos, medicinas o realizar un trabajo necesario, siempre amparada en un bajo perfil. Nunca va a los lugares a los que solía ir y para sus amigos y conocidos -a los familiares los borró de su vida- es imposible saber en qué país o en qué ciudad vive esta mujer. Cuando rara vez por Internet le preguntan dónde vive, ella responde: “En el ciberespacio”.
Lee mucho y realiza trabajos a través de Internet. Eventualmente sale a trabajar fuera de su casa, pero ahora se mueve en un mundo tan distinto que pasa desapercibida. Una vez que termina de hacer algo en la calle, regresa a casa y ya no sale más. Pueden pasar hasta quince o más días sin salir de su piso que es un refugio sagrado donde pocos entran y si lo hacen es por motivos de trabajo, mantenimiento o la chica que limpia y que no sabe nada de su vida. El piso de Krisja es su ermita.
No volvió al cine, ni al teatro, ni a un concierto. Ya no visita librerías, museos ni parques. Lee y relee los muchos libros que almacena en su biblioteca e investiga mucho en la red. Pareciera que imitara a dos personas que marcaron su vida y que vivieron muy aisladas y en extrema sencillez. Los niños observan y de adultos imitan comportamientos. Eso no es una novedad y puede corresponder con el extraño caso de Krisja.
Ella le tiene miedo a la gente. Lo confiesa sin inmutarse. Dice que los seres humanos hacen daño y que entre más gente se conoce más son las posibilidades de sufrir. Es un racionamiento matemático, digamos que lógico, hecho por una mujer inteligente.
Se siente deprimida, pero a su vez es vital, lo que es contradictorio a todas luces. No quiere ayuda profesional porque no cree ni en psiquiatras ni en psicólogos, aunque admira a Freud.
Hace cosas interesantes y el que nadie se entere es parte de su éxito actual. Krisja así lo quiere todo: en el más bajo perfil posible. Parecen cosas de diva. Eso me pareció en algún momento. Si Marck la viera ahora no lo creería porque nunca pensó que ella pudiera respirar estando fuera de ese mundo glamoroso en el que se conocieron. Él nunca la imaginó pasando desapercibida porque, en el fondo, él disfrutaba de la popularidad de Krisja y se sorprendía porque no estaba acostumbrado a tener a una mujer así como pareja. Ella lo opacaba y él lo sabía. Era la primera vez que eso le sucedía a Marck y fue demasiado: no lo soportó.
Se preguntarán ustedes, ¿cómo reacciona alguien que tuvo una activa vida social y, de repente, renuncia a ella y se aísla totalmente?
En el caso de Krisja, ella no quiere saber nada más de ese mundo de cócteles, celebraciones y gente famosa: eso la asquea y me parece que es un reto que mantiene con Marck. Reto que sólo le sirve a ella porque él parece no saber nada de Krisja. Sea lo que sea, no se ven posibilidades de que ella regrese nuevamente a ese tipo de vida, pero tampoco se ven posibilidades de que Krisja se comporte como una persona normal que tiene amigos y sale a divertirse. Tampoco quiere salir del total anonimato en el que actualmente vive. Pareciera que nada la distrae ni nada le llama la atención. Sólo la emocionan cosas muy sublimes y espirituales. Llora poco, pero se entristece mucho. Sueña con aspectos hermosos de su vida y está muy consciente de lo que representan sus sueños: regresar a esos tiempos donde está toda su familia y está Mark: el gran amor. Es culta, muy observadora y nada se le escapa. No ha perdido la cordura ni habla sola. No tiene mascotas y su garganta no emite sonidos: no tiene a nadie para conversar.
Las pocas personas que rara vez están cerca de Krisja, o saben de ella, han asumido su comportamiento como algo normal, lo sea o no. Al igual que ella están otros -en esos casos son hombres- pero ya ni con ellos trata Krisja. También son brillantes y exitosos. Extrañas coincidencias y un mismo comportamiento acorde para un ermitaño.
Para mí, que un día me interesé seriamente en la soledad femenina, puedo jurar que este caso no se corresponde con los casos que estudié. Esto encaja más con un nuevo ser humano que se desencantó de todas las frustraciones y fracasos que está arrojando una sociedad que sólo se mira a sí misma y desdeña valores fundamentales en lo que lo material carece del rídiculo valor que todas las personas le otorgan y donde la vanidad -y hasta el sexo- tampoco serán prioridades en un futuro bastante incierto.
Nace -quizás- un ser enfermo, pero cuidado y lo que está naciendo es un ser puro que no se deja comprar por los halagos, el éxito, las vallas publicitarias o los anuncios de los medios de comunicación. Sería el fin de los vendedores de marcas -algo difícil, pero no imposible- como símbolo de éxito y el fin de lo glamoroso como alternativa para destacarse cuando lo que verdaderamente importa es un mundo sumergido en guerras, hambruna y ciento de otras tragedias que son mucho más relevantes que pisar la red carpet o estar en eso que llaman "Gente conocida" o simplemente "Gente", algo así como si los demás fuésemos insectos.
Hablo muy en serio del nuevo ermitaño que puede ser su vecino, su amigo o familiar, se llame Krisja o Manuel. Conozco varios casos y me parecen gente excepcional por soportar, por voluntad propia, una vida tan fuera de lo normal, o de lo que hasta ahora se considera normal. Es tan difícil saber qué es normal y por eso no los juzgo. Hay que ver esto desde la óptica de otras culturas y estilos de vidas, incluso desde el aspecto religioso.
No sé si ser ermitaño sea, en un futuro, el comportamiento generalizado del hombre. Posiblemente ya estamos ante seres especiales voluntariamente aislados porque se cansaron de la humanidad o porque, en esta era tecnológica, no encontraron lo sublime de otros tiempos. O gente que -unido a lo anterior- no aceptan más el "obligado" consumismo de esta era y tampoco alimentan su ego con halagos o festines. No dudo que, junto a todo lo anterior, estemos ante el fin del amor porque estos ermitaños no se quieren enamorar ya que para ellos el amor es sinónimo de extremo sufrimiento y lo evitan a toda costa.
Lo que digo puede sonar muy fuerte, pero la historia de Krisja es cierta, aunque usted no lo crea. Sólo cambié su nombre. Krisja no es un caso único, no olviden eso. Hay desde chicos de 23 años hasta exitosos profesionales que superan los 50 años y están aislados, por voluntad propia, en un mundo hecho a sus medidas.
A mí me apasionó tanto la historia de Krisja porque Elena -el personaje de ficción de una novela que nunca termino de escribir- se parece mucho a krisja, pero Elena -nacida en New York- se refugia en el altiplano boliviano a vivir los últimos días de su su vida. La diferencia entre ellas es que Krisja desaparece lentamente, mientras Elena lo hace brusca y dolorosamente y de ella nunca más se vuelve a saber. Sólo su muerte devela el misterio de su desaparición.
Lo raro de todo esto es que empecé a escribir sobre Elena muchos años antes de conocer a Krisja. Jamás imaginé que estaba creando un personaje que en la vida real existía y sufría por idénticas razones. Krisja me ha dado un material de incalculable valor para esa novela. También me lo ha dado Marck por ser mucho más rico en su historia respecto a Mateu, el personaje que yo inventé y que Marck (Martin en mi novela) ha opacado. Todo lo que cuento aquí es apenas un pequeño esbozo de la vida de Krisja. Lo demás me lo reservo para la novela, pero respetando la historia ya planteada hace años cuando comencé a escribir esa historia que empieza en New York y termina en el altiplano boliviano, pasando antes por Ginebra. También mantendré los nombres de los personajes de mis primeras líneas.
Por una casualidad de la vida, el personaje real (Krisja) y el personaje de ficción (Elena) se fusionan en un parecido alucinante con un componente común: soledad y desamor, dos factores normales en estos tiempos. Ese componente común es lo que las empuja a su vida de ermitañas del siglo XXI.
Si estos dos personajes son parte de una premonición -a veces las tengo- las cartas están echadas y el futuro es oscuro. Viviremos en un mundo de modernos ermitaños con ordenadores como única tecnología a su servicio. El teléfono móvil, o fijo, les resultará un estorbo para el aislamiento.

Carmen Guédez
ESCRITORA
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Copyright©Carmen Guédez 2007

martes, 9 de enero de 2007

SE DIVORCIA LA PELUQUERA DE ARCADE

La historia de Ana María Ríos Bemposta es tan conocida que volverla a contar es repetir algo mil veces ya narrado. Si alguien la ha pasado por alto puede colocar su nombre en cualquier buscador y ahí la encontrará. Así podrá entender este post donde la comparo con Hugo Chávez ya que los dos tienen mucho en común, entre otras cosas: la cárcel.
No pasara mucho tiempo para que la ex humilde peluquera se divorcie y lo único que hago es adelantarme a lo que será -en un futuro- un titular de toda la prensa española. Ya lo verán.
No sé por qué tanto asombro porque haya aparecido desnuda en la portada de la famosa INTERVIÚ.
De una peluquera no se podía esperar una obra literaria sobre su odisea en Cancún. Su cerebro no da para tanto y se fue por la vía fácil: la del desnudo que muchos euros le reportó. Si alguien pensó que se convertiría en una defensora de presos, estaba muy equivocado. La farándula le sienta mejor y en eso no se parece a su compatriota Javier Bardem -el actor- que anda en una de labor humanitaria por los olvidados del mundo. Eso no es para la gallega de Cancún, gallina de los huevos de oro del mundo del espectáculo y de la prensa rosa.
Antes de esta portada ya la chica andaba de plató en plató. Si es que hasta me recuerda a Hugo Chávez porque -igual que él- supo aprovechar un instante de su vida y es, sin duda, una figura mediática de esas que -como Chávez- “llegan” muy fácil a la cumbre. Nos guste o no, es así porque ni ella ni él tienen grandes méritos para lograr ser lo que son. No obstante, la gente los sigue y son ídolos. A ver si esta comparación al menos sirve para que muchos españoles entiendan el "fenomeno Chávez" que no es más que un golpe de suerte (en medio de la desgracia) mezclado con una buena dosis de habilidad y charlatanería, algo que Ana María también sabe manejar muy bien.
¿Qué pasara con el anónimo gallego -Marcos Dasilva- que recién Ana María estrenaba como marido cuando ocurrió lo de Cancún en plena luna de miel? Él no se suelta ante la prensa como ella y se ha convertido en una sombra y, con esto del desnudo, lo será más. Son de un pueblo y mucha agua corre ya a raíz de la portada. No creo que la ambiciosa peluquera soporte a un marido gris ahora que puede conocer a quien ella quiera: hombres guapos y famosos. Tampoco creo que el pobre gallego aguante esta situación. Es demasiado para un hombre extremadamente sencillo como él. La famosa odisea de Cancún le arrebatará a la esposa que ya está encantada con su nuevo mundo. Ojalá y no sea así, pero es difícil la situación para él porque ella escala rápidamente el camino de la fama.
En esta foto se la ve a ella cuando retornó a España y era recibida por familiares, amigos -y mucha gente de prensa- en el aeropuerto de Santiago de Compostela. Junto a ella, su actual marido y, detrás, su padre.

Mientras tanto, el pueblo de Arcade se volcó a los quioscos a comprar la Interviú con la portada de Ana María
Muy lejos queda aquella foto de la reseña policial en Cancún donde vemos a una chica demacrada y triste.

Yo -en un ejercicio de realismo mágico muy propio y legítimo de mis orígenes latinoamericanos- me imagino a los hombres de Arcade en una masturbación masiva viendo a su peluquera en semejante pose.


Carmen Guédez
ESCRITORA
tintaindeleble@gmail.com
Copyright©Carmen Guédez 2007

domingo, 7 de enero de 2007

“YO NO TE CRIÉ PARA ENCONTRARTE ASÍ”

Conmovedoras las palabras de la madre de Carlos Alonso Palate, la primera víctima encontrada luego del atentado terrorista del pasado 30 de diciembre del 2006 en la T4 del aeropuerto de Barajas.
Confieso que el dolor de esta anciana me ha hecho llorar. Tanto desparpajo para mostrar su tristeza me hablan de una mujer transparente, de esas que ya no existen, de esas para quien el dolor es de verdad y eterno. No es un dolor moderno. Se parece al dolor de mi abuela y al de mi bisabuela: de luto para siempre.

¿Cómo no llorar a un hijo que se añora día a día en medio de esa inmensa y dolorosa distancia a la que obliga el ausentarse de la tierra propia para tomar una prestada?
Me pregunto qué pasó para que dos ecuatorianos fueran las víctimas de ETA. Me pregunto qué macabra casualidad los llevó a cada uno -sin conocerse- a cabecear dentro de sus coches mientras esperaban la llegada de unos compatriotas. Demasiadas coincidencias para dejarlas pasar sin hacerse preguntas.
- ¿Qué pasó ahí?
- ¿Por qué la desgracia le tocó a un sólo país?
- ¿Quién me puede responder?
Me hablarán del destino y no sabré si esa es la respuesta correcta porque hay cosas que no tienen explicación lógica.

Diecinueve años tenía la segunda víctima, Diego Armando Estancio, y una pena muy grande produce el hablar de ese chico que buscó, en España, un futuro que Latinoamérica no le podía brindar. No es justo que unos terroristas se lo arrebataran sin remordimiento alguno.
Duelen esos cabecitas negras que tanto se ven en la madre patria. Hay que ser muy insensible para ignorar sus muertes a destiempo luego de tanto sacrificio para instalarse en Europa. Una vez, en Santiago de Compostela, hablé con un ecuatoriano y me contó la odisea que vivió para instalarse en ese país mientras él, y su esposa, tuvieron que dejar a sus hijos pequeños en Ecuador. Creo que son los latinos que con más sacrificio emigran.
Pienso yo que esa tragedia la pudimos haber vivido cualquiera de nosotros los que hemos estado en ese aeropuerto... y volveremos a estar porque es un lugar de paso obligado para muchos. Con esto del terrorismo estamos ante una ruleta rusa y no sabemos cuándo, y dónde, se disparará de nuevo, pero esto no termina en Barajas.
En el momento en que
ETA se pronunció por el alto al fuego no me lo creí porque los asesinos siempre mienten. Me alegra haber emitido mi opinión en este blog.
No sé qué pasó esta vez y qué fibra me tocó este atentado porque tardé una semana para poder escribir sobre él y no me ha resultado fácil, pero es que me partió el alma el dolor de doña María Basilia Zailema, madre de Carlos Alonso Palate. No la conozco y, sin embargo, me siento tan cerca de ella.

Pienso, finalmente, que tanto dolor me lo produce esa Latinoamérica que nos duele tanto y doña María nos las mostró al rojo vivo con sus pies descalzos junto al cadáver de su amado hijo, con una marcada diferencia a la opulencia europea.


Carmen Guédez
ESCRITORA
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miércoles, 3 de enero de 2007

MARÍA ANTONIETA: literatura y cine

Un nuevo libro escrito por Catalina de Habsburgo -en la foto- titulado "María Antonieta" ya está a la venta. Por otro lado, esta semana se estrena en Europa la película de Sofía Coppola, "María Antonieta"
Catalina de Habsburgo, descendiente, como su apellido indica, de la Emperatriz María Teresa de Austria, ha escrito un libro sobre María Antonieta que publica La Esfera de los libros.
La cosa no termina aquí porque el próximo viernes 05-01-07 saldrá a la calle el nuevo libro de la escritora italiana Benedetta Craveri, titulado "María Antonieta y el escándalo del collar"
Para los fanáticos -como yo- de la historia de esta mujer, estos hechos son un acontecimiento.
No es que la admire, pero su historia es sumamente atractiva y no me cansa leer más libros sobre ella. Por supuesto que, entre mis preferidos, está la historia escrita por Stephan Zweig, con todas y las críticas que ha recibido.
Yo detestó a una mujer como María Antonieta, tanto como he detestado a ciertas primeras damas que, en medio de la opulencia, olvidaron que había un pueblo sufriendo y niños muriendo de hambre, enfermedades y todo tipo de abuso. Nada justifica su indiferencia. Un día se lo dije a una de esas primeras damas y no me escuchó. Le recomendé leer la historia de María Antonieta para que viera cómo terminó su vida, pero su ignorancia no daba para tanto. Hoy es una figura gris llena de dinero. Ojalá que en un futuro la hagan caminar desde su mansión hasta una prisión como caminó María Antonieta desde Versalles hasta París en un final inimaginable para una reina. Todo es posible.
Odiada o amada, María Antonieta será siempre parte de Versalles y cuando se visita ese fabuloso palacio se la siente en todos los ambientes.

Carmen Guédez

ESCRITORA

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Copyright©Carmen Guédez 2007


martes, 2 de enero de 2007

EL MEJOR BLOG SOBRE MODA

Sin duda ese blog es YO DONA BLOGS "Todo para estar a la última".
Esta bitácora aparece en el periódico El Mundo de España y se ha convertido en un boom donde toda la gente del mundo de la moda, de la cocina y del buen vivir quisieran aparecer.
A veces resulta una buena guía de compras. Otras veces sirve para soñar con los exquisitos diseños que se publican ahí. Es divertido y no le hace daño a nadie.
Considero que ha sido todo un acierto de EL MUNDO que no sólo tiene a ese blog como exitoso. No me pierdo YO DONA BLOGS porque la moda me gusta, pero sin ser esclava de ella, aunque confieso que disfruto mucho la ropa de segunda mano ya que tiene el encanto de una rara exclusividad: nadie más la tiene por el hecho de ser piezas de otras épocas. Eso sí, hay que saberla adaptar a estos tiempos con algún accesorio o una joya muy especial y unos zapatos muy de ahora, sin que falte una cartera que se convierta en centro de miradas. No todo el mundo sabe -o puede- llevar esa ropa que ha sido de otros, menos si es retro. Adoro los encajes antiguos mezclados con otras telas, particularmente con organza. Ventaja adicional: la ropa de segunda mano puede ser bella y baratísima. La encuentra en tiendas de ropa usada y ventas de garage y comprar esta ropa se ha convertido en algo muy natural, incluso entre gente adinerada.
Cuenta Dona que cuando conoció a Carolina, hija de Carolina Herrera -la famosa diseñadora- la chica llevaba una chaqueta de segunda mano y como cartera una bolsa de ir a hacer mercado. Para sorpresa de Dona, Carolina madre encontró divina a su hija con ese atuendo irreverente. Eso es savoir faire y no se compra: se nace con él.
Para ser menos estricta, quiero decir que la clase también se aprende. Es el caso de esas familias donde lo exquisito siempre está presente, pero sin estridencias, como algo muy natural que va creciendo al lado de los chicos porque la clase nunca hace ruido. Es silenciosa.
Hoy en día existe un país bananero muy rico en petróleo donde las mujeres -también los hombres- se desesperan por tener clase y para intentar lograrlo -sin éxito presente ni futuro- gastan mucho dinero en joyas, vestuario, carteras, asesores y cuanto creen que las llevará a despertar miradas de admiración. No sé si es que carecen de espejo, consciencia u objetividad porque más luce una baratija en una mujer con clase que una costosa joya en una mujer sin gusto. Simplemente: se es o no se es. Ver a esas escaladoras (del poder y del dinero) causa risa. Es como un circo, pero con la extraña particularidad de que todas están uniformadas: un jean (vaquero), una franela que tenga un generoso escote y que a la vez deje ver el ombligo, unos tacones bien altos y una cartera Louis Vuitton para mostrar que se tiene dinero, pero ignorando la historia de esa famosa y excelente marca.
¿Quién puede decir que la moda no es arte y por arte creatividad? Lo que no es arte es seguir la moda al pie de la letra y vestir o usar únicamente lo que se estila en determinada época del año. Ejemplo: esos ositos que hoy todo el mundo carga o esos adornos consumistas que se le cuelgan a los teléfonos móbiles de las mujeres. A eso lo llamo: la hipnosis del consumismo.
Una amiga -artista plástica- me hizo descubrir que lo rico de la moda es usarla cuando ésta ya ha pasado y entonces surge algo nuevo que esta in para los demás, no para mí. Ese tremendismo de usar lo que está out - sin llegar a los extremos- me gusta. Imponer un sello en el vestir, como lo hizo Frida Kahlo, eso sí es clase.
Volviendo con eso de la clase quiero terminar este post diciéndoles que un traje puede convertir a una mujer en un disfraz o en una princesa. Eso depende de quien lleve puesto ese traje y cómo lo lleve. El cómo es lo primordial. He ahí el desafío y pocas salen airosas.
Si quieren más sobre moda no olviden a YO DONA BLOGS
Carmen Guédez
ESCRITORA
tintaindeleble@gmail.com
Copyright©Carmen Guédez 2007

EL REGRESO DE LAS KATIUSKAS











Quiero empezar este 2007 con un post refrescante y nada mejor que mostrar estas bellas katiuskas que aparecieron con diseños renovados en el 2006.
Ahora, que comienzan los saldos de enero, trate de encontrarlas a precios rebajados porque las katiuskas se seguirán imponiendo en el 2007.
Testimonio de una chica que las ha usado:
"Escena: típica calle por la que pasas todos los días. La acera, por algún motivo ingenieril, no desagüa correctamente. Un gran charco en medio que todo el mundo esquiva por la derecha o por la izquierda, dando un rodeo. Vas ese día con katiuskas y atajas por el centro. Durante un par de segundos te sientes Indiana Jones atravesando arenas movedizas. Ese es el poderío de las katiuskas"
Defecto: hacen sudar mucho el pie. Así que tendrás que escoger entre mojarte o sudar, pero de que son lindas, vamos que lo son.
Si existen dos firmas del diseño contemporáneo vinculadas a este renacer del zapato de goma -ese que usan los obreros en las obras o los campesinos en el sembradío- éstas son Kate Spade y Tamara Henriques. Esta última ofrece las propuestas más arriesgadas.
Diseños de katiuskas hay muchos, pero no quise abusar de vuestra paciencia.
Carmen Guédez
ESCRITORA
Copyright©Carmen Guédez 2007