jueves, 13 de diciembre de 2007

LA DERROTA DE CHÁVEZ Y LA SOBERBIA OPOSITORA

LA DERROTA
Por aquello de que a veces perdiendo se gana, me ha costado creer que Hugo Chávez perdió en las elecciones del 2-D y no que le convenía perder para llevar a la oposición a una situación de total y absoluta confianza en el Consejo Nacional Electoral (CNE) con miras a otras elecciones de las tantas que seguirán a la del 2-D 2007. Pero la reacción de Chávez y de sus seguidores me ha hecho pensar que sí sufrieron una derrota. Todo lo que digo anteriormente es porque prefiero ser desconfiada y no pecar de inocente ya que Chávez es una caja de Pandora y ante él hay que estar alerta y jamás subestimarlo. Se caracteriza por hablar mucho, pero cumple con gran parte de lo que dice si eso le sirve para ir en contra de los que no lo apoyan.
La actual derrota de Hugo Chávez comenzó con el cierre de RCTV. Esto se ha dicho hasta el hartazgo, pero es así. Ahí es donde nace el Movimiento Estudiantil que le ha causado tantos problemas. No es la sociedad civil desorganizada la que lo derrota -con honrosas y muy contadas excepciones- no son los viejos políticos -mucho menos el gobernador Rosales- son estos chicos veinteañeros, y de menos edad, los que hacen posible la primera derrota electoral de Chávez, o visto de otra manera: ellos impidieron otro fraude electoral y eso ya es bastante.
Las largas horas que transcurrieron para que el CNE emitiera el primer boletín se debió a que sabían que si hacían trampa, esta vez se iban a encontrar con un verdadero ejército de jóvenes dispuestos a no dejarse robar su voto. Ante ese hecho inevitable, los militares no estuvieron dispuestos a apoyar a Chávez previendo lo que se les vendría encima: juventud poniéndole el pecho a las balas sin temor alguno y ante tanto coraje no hay nadie que pueda.
Tampoco dejó de tener peso el “¿Por qué no te callas?” del Rey de España. Esas cinco palabras envalentonaron al pueblo hasta un punto que Chávez nunca imaginó. Nunca perdonará al Rey y los venezolanos nunca dejarán de agradecerle al monarca por hacer lo que alguien debió haber hecho mucho antes.
Y la guinda sobre el helado en esta derrota: la falta de leche en los anaqueles de los súper mercados, hecho que afectó a chavistas y opositores. Ese desabastecimiento no era nuevo, tenía meses y ante la excusa del gobierno de que fueron los empresarios quienes propiciaron el desabastecimiento con miras a que ganara el NO, yo me pregunto: ¿Y dónde estaba el gobierno para impedir un desabastecimiento de esa magnitud, nunca visto en Venezuela? ¿Tan ineptos son que no pudieron abastecer al país de todo lo necesario en la cesta básica? Que asuman su responsabilidad en lugar de fabricar culpables porque si los hay, como dice el gobierno, igual son responsables por no imponer la ley que sí imponen para cosas innecesarias como eso de vigilar, a partir del próximo 15 de enero, los SMS. Otra manera más de reprimir y espiar a los adversarios.

LA SOBERBIA OPOSITORACelebrar y ofender al caído no es lo más razonable porque en la vida unas veces se gana y otras se pierde. La mesura es lo más recomendable, esa actitud que Chávez desconoce y que tanto detestamos. Entonces, ¿por qué igualarse a él? No tiene sentido.
La forma como algunos opositores se han tomado esta victoria es desproporcionada si tomamos en cuenta que a Chávez le quedan unos cinco años más en el gobierno y sigue teniendo poder y dispone de mucho dinero. La mesura -repito hasta el cansancio- ante la desmesura de Chávez era -y es- lo más recomendable y aconsejable. Herir más y más a un animal herido -que no muerto- puede resultar peligroso y no tiene nada de nobleza. Chávez ya ha demostrado que renace de las cenizas y la oposición apenas lleva una victoria. Cuidado, ¡mucho cuidado!, porque el “por ahora” que usó Chávez cuando admitió la derrota puede ser el mismo “por ahora” de 1992.
Queremos a Chávez fuera del poder y, para eso, más que celebrar, hay que pensar y buscar la reconciliación con el pueblo que, de corazón, está con Chávez ya que con los que gobiernan extasiados con el poder y la corrupción es imposible el diálogo, pero quizás no con quienes sinceramente lloran la derrota, no por el poder ni por el dinero, sino por sus ideas absolutamente respetables, ese respeto que el oficialismo no les ha brindado. Ellos también son venezolanos, tanto como usted, opositor que me lee y que no los acepta al igual que ellos no nos aceptan a nosotros, pero el esfuerzo por la integración hay que hacerlo. La estrategia de Chávez ha sido dividir y le ha funcionado. Que no caigan sus adversarios en lo mismo porque esa división ha causado estragos en Venezuela.
Hasta el momento, todo ha quedado en manos de los estudiantes. Hasta donde sé, el pueblo venezolano, adulto y “experimentado,” está feliz porque estos chicos le están solucionando lo que ellos no pudieron solucionar. Las marchas -en las que no creo y no voy a creer- son en lo único en lo que han puesto un granito de arena los adultos opositores a Chávez, salvo los que se han arriesgado con su pluma o los militares disidentes de la Plaza Altamira. De resto, mucho e-mail anónimo pidiendo que se reenvíe con copia oculta. Así cualquiera lucha: sin nombre y apellido, lo que es igual que colocarse una capucha para cubrir el rostro.
La sociedad civil sólo ha protagonizado un acto digno de recordarse: la guarimba de finales de febrero del 2004 que finalizó en los primeros días de marzo de ese año. Ni siquiera incluyo a la marcha del 11-A a pesar de la importancia histórica de la marcha más gigantesca que se ha visto en Venezuela. Me refiero a la guarimba porque fue un hecho en el que la gente participó sin que les diera miedo ser identificados. La sociedad civil se convirtió de pasiva en activa, algo muy diferente a lo que son las marchas donde un rostro se pierde entre tantos otros.
Durante esa inolvidable guarimba pude ver a señoras mayores cargando poltronas y moquetas viejas para que se usaran en las hogueras que se prendían en las autopistas, coches en los que se transportaba agua potable para repartirla entre los que estaban en las calles soportando el olor a cauchos quemados y bajo el sol o la luna porque nadie se movía o, al menos, hacían turnos. Durante varios días Caracas parecía un campo de batalla y algo muy importante que destaqué en un artículo que publiqué en EL UNIVERSAL: mientras duró esa guarimba todas las clases sociales se unieron como nunca.
Agustín Blanco Muñoz -el historiador tan cuestionado por decir las cosas con una crudeza que para muchos raya en un pesimismo mal entendido- y yo nos sorprendimos porque no creíamos que algo así durara tantos días. Un poco más y cae Chávez, pero la gente se cansó y no había emergido, para entonces, el movimiento estudiantil. Habría que preguntarse por qué, para entonces, no se vieron motivados y sí ante el cierre de un canal de televisión. Algo muy curioso y digno de una profunda reflexión porque evidentemente estamos ante un hecho donde el silencio obligado impuesto a un medio de comunicación de larga trayectoria en Venezuela despierta algo en los estudiantes que no lograron despertar los muchos otros acontecimientos importantes desatados por Hugo Chávez: los despidos masivos de PDVSA, los muertos del 11-A, la guarimba de la que acabo de hablar y tantos otros hechos.

LA INTOLERANCIA A LA ABSTENCIÓN
La abstención perjudicó a Chávez y también a los opositores que necesitaban un triunfo por un porcentaje mayor. Queda la duda de si el margen fue manipulado para humillar menos a Hugo Chávez, pero ese margen no debió ser tan grande si los estudiantes no lo pelearon
Sigue, entonces, siendo la abstención la gran enemiga para ambos bandos venezolanos.
Es la abstención un derecho tan válido como ir a votar y eso no lo han respetado. Sólo leí un artículo donde alguien pedía que no se atacara a los que nos abstuvimos porque con eso en lugar de conquistarnos para unas próximas elecciones, nos vuelve a ahuyentar, sumado al hecho grave de que Chávez cambiará a todo el personal de ese Consejo Electoral (CNE) en el que no creemos nosotros los desconfiados. Claro que lo cambiará porque no puede permitirse otra derrota y queda por saber qué está planeando.
La victoria del NO le ha dado un pequeño y necesario respiro a los venezolanos, pero esto no termina aquí y el 2008 no luce prometedor ni para Chávez ni para sus adversarios y un clima tan enrarecido no permite la paz que se necesita para poder vivir con dignidad.
Acepten estas críticas porque las victorias no se fabrican sólo con halagos. Mírense en el espejo de Chávez que nunca aceptó ser cuestionado y, por una vez, su soberbia lo traicionó.
Esta actitud reflexiva -nada complaciente- no me hace menos opositora a un gobierno intolerable como el de Hugo Rafael Chávez Frías, pero jamás me convertiré en una fanática que no razona. Celebró la victoria del NO con prudencia mientras recuerdo las palabras de Napoleón Bonaparte: "Vístanme despacio que estoy de prisa"
tintaindeleble@gmail.com

3 comentarios:

Carlos dijo...

Dejame decirte Carmen que este articulo lo he compartido con mucha gente.Al igual que tu,pienso que hay que tener prudencia y especialmente malicia ante Chavez.
Respeto tu decicion de no ir a votar y no culpo a los que no confiaron en el CNE,pero no comparto el dejar abandonados a los estudiantes,ellos me inspiraron para ir a votar....

Carlos dijo...

Tambien pienso que la union y reconciliacion es imprescindible porque Chavez odia a Venezuela y entre mas nos divida mejor sera para el.
Asi que yo tambien pongo mi grano de arena y tolero,respeto y comparto con chavistas,en un gesto de ensenarles que la reconciliacion no es mas que reafirmar que TODOS somos venezolanos y amamos a nuestro pais

Carlos dijo...

Feliicitaciones este es uno de tus mejores articulos,saludos desde Miami