miércoles, 2 de mayo de 2007

SE EQUIVOCÓ EVO MORALES

Ya se han hecho habituales las declaraciones falsas de los gobernantes bananeros del tercer mundo, ese territorio que, por obra y gracia de sus limitados gobernantes, le da la espalda a los avances del siglo XXI para vivir en siglos pasados.
En Le Monde he leído que el venezolano Hugo Chávez asegura que el ¿desaparecido? dictador Fidel Castro “pronto retomará sus funciones de jefe de estado”, y nada que las retoma. Ahora le tocó el turno al cocalero Evo Morales al decir que “El 1º de mayo reaparecerá Fidel Castro”, y no apareció. El desfile del día de los trabajadores fue presidido por Raúl Castro y de Fidel, ni la sombra.
Vamos a estar claros: Fidel Castro o está muerto, o nunca se recuperó de su enfermedad y vive una penosa convalecencia. Hay otra opción nada alentadora: su capacidad mental puede estar afectada. A su edad un alzheimer -o algo parecido- es muy probable y nada de extraño tendría que, ante esa enfermedad tan temida, no esté nunca más en condiciones de asumir su cargo. Se pueden hacer mil especulaciones, pero nunca pensar que Fidel volverá. Ya es hora de que empiecen a recordarlo en franelas y carteles. Es ese su lugar de ahora en adelante.
Algún día tendrán que anunciar su muerte -la que ocurrió o estar por ocurrir- porque no la podrán ocultar eternamente. Nadie se enferma y demora tanto en recuperarse, nadie. ¡Vaya, que no somos tontos!
Diga lo que digan sus aventajados alumnos -Hugo Chávez y Evo Morales- se acabó Fidel Castro y si está vivo, su peor castigo es haber perdido las riendas de su país. Ojalá tenga algo de lucidez para darse cuenta que desde hace tiempo es un ser inútil y que, a pesar de su ausencia, Cuba sigue adelante sin él por aquello de que nadie es imprescindible y el olvido se instala rápido en el ser humano. “Hubo una vez un hombre llamado Fidel Castro”, es lo que se puede decir porque a Fidel ya se le recuerda en pasado. Para él no hay presente, mucho menos futuro.
Se equivocó Evo Morales. Fidel no lo pudo complacer porque los enfermos y los muertos no van a los desfiles del 1º de mayo.

tintaindeleble@gmail.com

1 comentario:

Persio dijo...

Evo-Chávez-Castro, menudo trío. El último pone el bagaje ideológico y las buenas relaciones con la inteligentzia de izquierdas; el del medio, el dinero, el petróleo y el futuro; y don Evo, el toque racista del indigenismo, esa ideología camboyana que amenaza con arrasar las Américas.
Un abrazo, Carmen