martes, 10 de abril de 2007

TURISMO RELIGIOSO

Coincido con Pablo Santiago -coincidimos en tantas cosas- en mi sorpresa ante el auge del turismo religioso. Se me parece tanto al llamado Turismo Rural, ese donde pasas dos noches en el campo y juras que eres un experto en vacas y sembradíos. En el otro -el religioso- te conviertes en un "experto" en santos y religiones en un santiamén. El menú es variado y hay para escoger a qué religión te apuntas.
Cerca de Arteixo (Galicia) ya hay una mezquita y quien se anime puede aprender árabe. Buen dato para el turismo gallego.
Pero santos y religiones hay muchos. El Camino de Santiago es un gran negocio y, gracias al apóstol, muchos se forran. Hay peregrinos de peregrinos y hasta el detestable y edulcorado Paulo Coelho le sacó partido al Camino de Santiago.
Pronto Roma incluirá a Juan Pablo II entre los santos de la Iglesia Católica y habrá millones de creyentes visitando la tumba del santo polaco. La Iglesia Católica sabe mucho de negocios. De eso no hay duda y este nuevo santo es muy importante y estará de moda por muchos años -siglos, tal vez- y la moda deja dinero.
El turismo religioso no da tregua. Lo irónico es que quienes lo practican son privilegiados que no llevan vida de santos o algo parecido, mucho menos son personas dispuestas a dar amor al prójimo. Los demás no importan. El asunto es que, gracias a ese turismo express, estos turistas volverán a sus andanzas en "santa paz y armonía". Aclaro: ese estado les durará muy poco y, cuando desaparezca, harán otro tour parecido para sentirse bien. Posiblemente por Internet se pueda escoger la paz espiritual tan de moda en estos tiempos de peregrinación religiosa y sorprendente fanatismo.
Algo se ha perdido y se paga para encontrarlo, y la religión -la que sea- es un anzuelo para encontrar ese algo.

tintaindeleble@gmail.com

1 comentario:

Fer&Sab dijo...

100% de acuerdo cn usted sra. Carmen!!
Es siempre un deleite leer sus posts y siempre se aprende algo...sea o no sea del pais en el que vivo, es bueno estar informado!! Gracias!!
Dios le bendiga siempre Carmen!

Erika F Lozano