viernes, 23 de marzo de 2007

MUJERES Y MUJERCITAS

Este artículo, del cual soy autora, fue publicado en abril del 2004 en la desaparecida sección de opinión Tinta en la Red del periódico venezolano El Universal. Para entonces era yo articulista semanal en ese periódico.
He decidido publicarlo nuevamente -sin alterar para nada el texto original- como complemento de mi último post en este blog al que titulé
MI ADMIRADA NORA (21-03-07), un artículo que nace de una conversación con mi hija Rosalba (médico que ejerce su profesión en A Coruña-España y excelente escritora de cuentos). Fue ella quien hizo uso de la palabra libertad al referirse a las mujeres que trabajan y no dependen económicamente de un hombre.
Los dejo ahora con MUJERES Y MUJERCITAS, un texto con un contenido que sigue vigente para mí.

Estoy convencida de que no buscamos a los libros sino que los libros nos buscan a nosotros. Desde los anaqueles ellos nos llaman para que los leamos. Así apareció ante mí, de nuevo, aquel libro de Octavio Paz “La llama doble” subtitulado “Amor y erotismo” Es que cansada de hablar de política prefiero hablar de las relaciones humanas entre hombres y mujeres. De lo complejo de la convivencia y de los deseos de la gente de no amar para no ser amados. Cada día que pasa el ser humano se aísla más para perder contacto con el amor como si éste quemara. La soledad femenina es un mito porque el hombre es más solitario que la mujer. El hombre tiene miedo al amor y miedo a ser amado que es lo mismo que tener miedo a no saber o no poder responder. Miedo a hacerse responsable, rol que por años le ha tocado desempeñar solo.
Sexo y amor se fusionan y, a veces, dan al traste con la tranquilidad soñada. Apareció el Viagra y eso aterró a muchos hombres que ven en la pastilla azul la salvación y también la evidencia de la tan temida decadencia sexual. No entienden que no es para alarmarse y que la vida sigue. Mientras tanto la mujer abandona las prohibiciones morales que por años escuchó. Surge una especie de mujer “amoral” capaz de ir adelante sexualmente o al menos a la par del hombre que no termina de aceptar a esta nueva mujer que deja a un lado a la mujer Oster y de uñas pintadas. Es la mujer que no ingiere Lexotanil. Es la mujer que no es excelente ama de casa y no se avergüenza de decirlo. La otra es perfeccionista e inmaculada en cada rincón. Todo brilla, menos ella. Una perfección patológica se observa en la cocina y en cada rincón de un hogar de revista de decoración. Es la sumisa en contraste con la mujer que se gana la vida y de paso lucha contra las tiranías. Esas dos mujeres conviven en este país sin tan siquiera darse los buenos días. Son tan antagónicas que nada tienen que decirse. Son las mujeres y las mujercitas.
Amor y erotismo se entienden perfectamente, es la llama doble de la vida. Erotismo y amor no es para todos, sólo los mejores disfrutan ese privilegio. “El encuentro erótico comienza con la visión del cuerpo deseado” Eso dice Octavio Paz en su libro. Lamentablemente muchas veces no hay cuerpo deseado porque no se mira. La mirada se escurre a un rincón donde no se despierten emociones. Así es mejor ya que no hay compromiso porque éste da pánico. Más Lexotanil le hará falta a la mujercita. Una máquina de hacer pan funciona en la noche para conciliar el sueño de la sumisa. Una laptop pone en movimiento a la mujer de "extraño y dudoso proceder" por llevar la delantera en todo. Una cuida perros y matas, la otra lucha para dejar una huella en la vida. El hombre se confunde cada vez más. No tiene modelo para comparar este fenómeno y se siente perdido. Busca escapar. La laptop no se silencia y los electrodomésticos tampoco. Dos estilos de vida aniquilan al hombre de hoy ante la necesidad de escoger entre: a) Sumisión e inteligencia b) Aburrimiento o amor y erotismo.
Las parejas no crecen con el tiempo, desgraciadamente desaparecen y eso ya no lo para nadie. Sobreviven muy pocas, como para no perder la costumbre. La vida del hombre se neutraliza cuando no tiene a quién proteger. La mujer, en cambio, ya no busca protección y respira por sí misma. La mujercita, sin protestar, acepta una vida simple y sin emociones que la hagan vibrar. La otra (la mujer) anda sola y tranquila por el mundo y no pide, exige.
Ese el nuevo estilo de vida y ahí el hombre no encuentra la brújula.

tintaindeleble@gmail.com

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Sra. Guedez: Me llamo Erika, del Foro Re-Viven, me recuerda? Espero que este bien. Estaba leyendo su blog (me gusta mucho su manera de escribir) y este me llamo la atencion. NO ES CRITICA ni mucho menos. Yo soy una mujer preparada, estudie, hablo 3 idiomas. Pero ahora me dedico "solo al hogar" y a cuidar de mi familia, y si, podria decirse, que dependo de mi marido en cuanto a lo economico. Pero no siento que este sacrificando algo por no estar trabajando; al contrario, siento que estoy siendo MUY PRODUCTIVA pues estoy al cuidado de lo mas importante de mi vida: MI FAMILIA. No me siento que soy ni parasito ni mucho menos. No cuido "matas y perros", cuido a mi familia y se que si estoy dejando "huella en la vida" al estar al cuidado de mis hijas.
Antes puse entre comillas 'solo al hogar' cuando es un trabajo de 24 horas, de 24/7! Por ahora, no lo cambiaria POR NADA EN EL MUNDO. Algun dia habra oportunidad de ir a trabajar como 'una mujer' (ironicamente, es ahora cuando mas mujer y productiva me siento!). Ahora estoy enfocada en lo mas preciado que Dios me ha dado y estoy gozando cada momento del crecimiento de mis hijas. Le doy gracias a Dios por haberme bendecido con un esposo como el mio pues respeto mi decision (de hecho creo la tomamos entre los 2 justo cuando tuvimos en nuestros brazos a nuestra primera hija!) y me da toda la libertad para hacer lo que me hace feliz. No me siento prisionera, al contrario, me siento libre y FELIZ!
Por supuesto que no critico a las mujeres que salen a trabajar, al contrario, merecen tambien mi respeto, al igual que aquellas que decidieron trabajar en su "propia compania": Su familia.
Gracias de antemano por su tiempo Sra. Guedez. Admiro mucho su forma de escribir, de verdad. No es ni critica ni mucho menos, solo que queria dar mi punto de vista. Siempre disfruto mucho al leer sus posts!
Que Dios la bendiga siempre!

Erika F. Diaz-Lozano

Carmen Guédez dijo...

Erika:
Ya en un e-mail te pedí disculpas por no haber aclarado que en casos como el tuyo justifico plenamente el que no salgas a trabajar porque en la vida de una mujer primero están los hijos, sobre todo cuando están pequeños. Ellos son el mayor tesoro de una mujer. Aunque no te conozco sé lo que vales porque son ya varios los e-mails que nos hemos enviado y por ahí una se va dando cuenta de quién es la persona. Además, tienes el ejemplo de una madre luchadora tanto en lo profesional como en otros aspectos que le tocó vivir como el caso de sus enfermedades.
Erika, a ti te admiro y jamás te compararía con las mujeres que cuestiono en ese post. Ella son otra cosa. Lo demás te lo expresé en el e-mail que te envié.
Saludos,
Carmen Guédez

Persio dijo...

Puede que parezca retrógrado, pero pienso que si todas las mujeres trabajaran fuera de casa, la sociedad perdería más de lo que ganaría.
Agradezco infinitamente a mi madre que estuviera ahí.

Un abrazo, Carmen