viernes, 23 de febrero de 2007

SOLIDARIDAD PARA CON EL BLOGGER ABDELKARIM SULEIMÁN

Mucha preocupación me ha causado la noticia de la condena al blogger Abdelkarim Suleimán -en la foto - de tan sólo 22 años, al que un tribunal de la ciudad egipcia de Alejandría lo ha sentenciado a cuatro años de cárcel y trabajos forzados.
A mi colega egipcio se le acusa de haber criticado públicamente al islam y al presidente Hosni Mubarak en su blog karam903.blogspot.com que, hasta el momento de publicar este post, continuaba en Internet.
Espero que su bitácora sea visitada masivamente y se hagan traducciones a todos los idiomas posibles porque los blogueros del mundo entero van a querer saber exactamente el porqué se le acusa y para saberlo es necesario conocer el post que originó su actual situación. No es para menos ya que debemos estar conscientes de que cualquiera de nosotros está expuesto a pasar por lo mismo que él está pasando porque su caso demuestra, una vez más, que la libertad de expresión está amenazada por gobernantes tiránicos y retrógrados.
Hasta donde sé, Suleimán se mostró muy crítico con las instituciones egipcias así como “inusualmente” hostil contra el islam. Esa posición le valió ser acusado de “propagar información perjudicial para el orden público, incitar al odio a los musulmanes e insultar al presidente de Egipto, Hosni Mubarak”, cargos por los que el fiscal había pedido nueve años de cárcel.
Defiendo la libertad de expresión de todas las personas, coincida o no con sus preferencias políticas, religiosas o de otra índole. Considero fundamental el derecho a expresarse de todo el mundo y, muy especialmente, de la gente joven. Lo sucedido a este chico egipcio lo asumo como algo sumamente grave porque, al parecer, ese derecho inalienable de decir lo que pensamos queda restringido solamente a unos pocos países civilizados. Desgraciadamente hay quienes se atreven a atentar contra ese derecho. Es algo muy común para los gobiernos de países que se han quedado rezagados en épocas de oscuridad y represión. A los que encabezan esos gobiernos no hay que nombrarlos. Al menos yo, de un tiempo para acá, me niego rotundamente a colocar sus nombres en mi blog y no es por miedo sino por no darles un espacio que no se merecen. Ellos saben bien quiénes son y sus gobernantes tienen nombre y apellido para la posteridad cuando, por sus crímenes, sean juzgados.
Pido a mis colegas escritores, periodistas y blogueros en general que se hagan eco de este caso y se solidaricen con Abdelkarim Suleimán. Hoy lo acusan por sus palabras. Mañana juzgarán a otro blogger por una imagen o por cualquier cosa que se les antoje. La intolerancia da para todo, hasta lo inimaginable. También pido que se conozcan, a través de Organizaciones de Derechos Humanos, las condiciones en las cumple la condena porque no vislumbro buenos tiempos para el blogger condenado a un duro encierro.
A las diferentes Asociaciones de blogueros de todo el mundo, les ruego que estén atentos a este caso y se pronuncien al respecto. Se lo solicito muy especialmente a la Comunidad de Bitácoras Periodísticas en Español -Comunidad Ñ- a la que está asociado mi blog. Como miembro de esa comunidad, invito a todos los que forman parte de ella a que no echemos al olvido la situación que vive Abdelkarim Suleimán. Él, con su condena, ha demostrando el poder del blog y de nosotros, los blogueros. Su caso va a traer como consecuencia un repunte inimaginable de las bitácoras porque muchos se darán cuenta de que sí nos leen.
Subestimados en un principio por los medios de comunicación tradicionales, hoy se nos toma en cuenta, tanto que Suleimán paga con prisión la libertad que un blog le brindó. Muchos nos criticaron y quisieron restarle importancia al trabajo que realizamos. Se equivocaron y nuestro colega egipcio ha demostrado, a los 22 años, que lo que hacemos no pasa desapercibido ni para los gobernantes.
Nuestros textos -y otros trabajos- están en todos los buscadores. Cada minuto nace un blog. Tal ha sido su alcance que ya hoy tenemos un título con el que se nos identifica: blogger. El blog es un instrumento maravilloso que los países subdesarrollados descubrieron tardíamente. También las mentalidades atrasadas -clásicas, diría yo- de cualquier lugar del planeta recientemente se percataron de que existíamos. Entonces no les quedó otra que darnos un puesto en el mundo de la expresión, cualquiera sea su género. Luego empezaron a conocer el contenido de los blog y se sorprendieron. A veces hemos sido los primeros en informar sobre algún hecho relevante. Más de una vez ha sucedido y eso supone un duro golpe para los medios de comunicación.
El fenómeno del blog se estudia en universidades y se hacen encuentros de blogueros a nivel internacional. Para los que venimos de experimentar la opresión de un editor -incluida la censura- el blog ha sido un alivio y de él no nos desprendemos. La experiencia -en mi caso- ha sido más positiva que cuando escribía para un periódico y mis lectores han aumentado.

Tengo la certeza de que cuando Abdelkarim Suleimán abandone la prisión será todo un personaje porque disentir hasta perturbar la paz de un presidente omnipotente es algo que sólo una muy buena pluma puede lograr. De nuevo queda demostrado el enorme poder de la palabra.
Siempre he dicho que se castiga a quien escribe bien y de forma contundente. Jamás una pluma débil, o complaciente, será repudiada y eso no es para enorgullecer a quienes no se arriesgan y agachan la cabeza. No es el caso de Suleimán que expresó lo que sentía a pesar del riesgo que eso significaba.
¡TODOS LOS BLOGUEROS CON ABDELKARIM SULEIMÁN!
Para un blogger no hay distancias ni barreras idiomáticas o de otra índole

CARMEN GUÉDEZ
Escritora-Blogger
tintaindeleble@gmail.com
Copyright©Carmen Guédez 2007

1 comentario:

Persio dijo...

El peso de los Hermanos Musulmanes en Egipto es creciente... Lástima de países, que se debaten entre el totalitarismo islámico o las autocracias tradicionales. En Egipto, por ejemplo, la situación de la minoría cristiana -una minoría de casi diez millones de habitantes- es cada vez peor; los coptos son ciudadanos de segunda clase, con sus derechos cada vez más menguados.
El caso de Abdelkarim Suleimán, siendo él musulmán, más que la excepción es la regla.
Un abrazo