jueves, 9 de febrero de 2006

HUGO CHÁVEZ: ESTRELLA EN EL OBRADOIRO

Pido disculpas por publicar esta crónica con tanto retraso, pero muchos de ustedes saben lo que me sucedió y esa es la razón por la que no estoy todavía en plenas condiciones para escribir más seguido. Sin embargo, deseo narrar sobre lo que fue la presencia de Hugo Chávez, el domingo 16-10-05, en Santiago de Compostela, en vista de que yo estaba en el lugar de los hechos.
Ese domingo de su arribo a la mítica plaza O Obradoiro me encontraba internada en el HOSPITAL CLÍNICO UNIVERSITARIO de esa ciudad gallega donde, apenas dos días antes, me habían
operado de emergencia, pero eso no fue impedimento para observar, en lo posible, la reacción de los españoles -muy especialmente los gallegos- respecto a la figura del presidente venezolano. Por ser domingo iban más personas a ver a los enfermos y eso favoreció mi percepción de la estadía de Chávez en Santiago ya que ese hospital resultó un buen palco para evaluar reacciones porque ahí llega gente de toda Galicia, como lo dije en mi relato anterior.
No me cabe duda de que los españoles estaban pendientes de la llegada de Chávez, que arribó a Santiago de Compostela con una hora de retraso, como siempre. Una de las enfermeras ya hablaba de él desde el viernes 14 y eso me llamó la atención en un país donde escasean las noticias de Latinoamérica. El domingo 16 la atención se centró en la Plaza del Obradoiro (al menos en el hospital fue así) ya que ahí estaba prevista su aparición ante el público. A mí me dijeron que, en en ese bello y espacioso lugar, no sólo había venezolanos y españoles, sino también gente de otras nacionalidades. No me consta.
No podía salir de la habitación donde me encontraba recluida, pero recibí visitas, y los amigos y familiares de Concha, mi compañera de habitación, fueron a verla. Fue de ellos, y de las enfermeras, que escuché los comentarios sobre Chávez. Concha, en un gesto de amabilidad, me propuso que prendiéramos la televisión para ver el acto. Ella no veía televisión y yo feliz porque la detesto, pero supongo que pensó que, por ser venezolana, posiblemente quería ver a Chávez. La verdad es que, para distraerme un poco del dolor, no estaba mal ver un circo. Prendieron la tele y el canal gallego no transmitía nada, tampoco otros canales de España. Creo recordar que más tarde los noticieros sí transmitieron las imágenes de Chávez en Santiago, pero no tengo certeza de eso porque, debido a mis precarias condiciones de salud, hay cosas que olvidé. Lo que sí recuerdo perfectamente es que al día siguiente (lunes 17-10-05) varios periódicos reseñaban la breve estadía de Chávez en Santiago de Compostela. La Voz de Galicia colocó un llamativo título: "El comandante populista revoluciona O Obradoiro"
Muy temprano, en la mañana, iban las hijas de Concha a comprar los periódicos y me los prestaban. En especial me llamó la atención una fotografía en la que Chávez aparecía en la primera plana de un diario, creo que de Galicia. Se ve a Chávez en el Pórtico de la Gloria en actitud de oración. ¡Cómo me hubiera gustado saber lo que pensaba en ese instante en el que se le ve tan humilde, tan piadoso! Tenía los ojos cerrados y la cabeza un poco agachada. Si no lo conociera me hubiera conmovido esa imagen que, lamentablemente, no conservo y no encuentro en Internet. Fotos de la visita de Hugo Chávez a Santiago de Compostela fueron mostradas en la exposición “Compostela, un ano de Voz 2005” que se realizó en el Museo do Pobo Galego.
Una de las personas que visitaba a Concha me dijo: "Dicen que Chávez ha hecho mucho por la cultura en Venezuela" No podía creer lo que escuchaba. Pensé en argumentarle que era todo lo contrario, pero no tuve fuerzas para hacerlo ya que me encontraba muy débil, adolorida y con la sonda naso gástrica molestándome mucho. Me quedé con las ganas de contarle a esa persona sobre la triste realidad de la cultura venezolana en los actuales momentos. Supongo que me invadió la impotencia, pero cualquier discusión, por muy pequeña que fuera, resultaba negativa para mi salud, por lo tanto guardé silencio y me resigné. Quedarme callada en ese momento fue una más de las tantas torturas que padecí.
Esa mañana me visitó Maite, una chica muy amable que trabaja en el consulado de Venezuela en Vigo. Venía a interesarse por mi salud, gesto que le agradecí. Creo que llegó acompañada de
María Fernanda Jover y de Francisco Castro. Francisco me llevó periódicos y revistas. No recuerdo si fue ese mismo día que me visitaron dos compatriotas de otras asociaciones de venezolanos en Galicia, como las que presiden MF y Francisco.
Maite, María Fernanda y Francisco me visitaron antes de la llegada de Chávez al Obradoiro y los tres andaban de prisa porque tenían que estar presentes en ese acto. Aclaro que esas asociaciones de venezolanos no tienen nada que ver con nuestra política. Al terminar el acto en el Obradoiro debían partir para una feria donde había exposiciones de diferentes países promocionando a su tierra. María Fernanda y Francisco -entre otros, incluyendo gente de nuestro consulado- estaban en el stand de Venezuela tratando de mostrarle a los gallegos las bellezas de nuestro país.
Una cosa me llamó poderosamente la atención: TODOS los españoles que ese domingo me hablaban de Venezuela coincidían en que para este país no venían por temor a la INSEGURIDAD. La mayoría no alcanzaban a entender cómo, con tantos recursos, Venezuela estuviera tan mal. Muchos de ellos -las hijas de Concha, por ejemplo- han visitado países como Brasil, Costa Rica, México, República Dominicana y Cuba, pero a Venezuela le temen.
Es muy lamentable que Venezuela sea sinónimo de inseguridad y confieso que, escucharlo en ese hospital, fue vergonzoso para mí. No podía contradecirlos porque ellos hablaban de algo muy cierto, ya que es uno de los males más graves que tiene Venezuela. Así las cosas, supongo que el stand venezolano -como muchos otros- sólo sirvió para llenar de papeles y caramelos a los niños que correteaban felices en esa feria.
Araceli, mi hermana gallega, fue con sus hijos y sus sobrinos y me lo contó.
Chávez hizo negocios en Galicia y en eso le fue muy bien. Posiblemente muchos alucinaron con su `revolución´, pero no por eso convenció a los españoles de que aquí se vive bien. Tampoco logró entusiasmarlos para que vengan conocer eso que él llama `el mar de la felicidad´, es decir, su República Bolivariana de Venezuela. Para aquellos españoles, fans de Hugo Chávez, la revolución chavista es una maravilla, pero de lejitos, mientras no pongan un pie aquí y vivan en la comodidad que les proporciona Europa. Que esa `revolución´ se la cuenten la prensa y la tele, pero hasta ahí. Así lo percibí desde mi palco privilegiado donde, durante su visita, la comidilla del día dejó de ser lo que hablaban, para ese momento, las revistas y programas del corazón, Gran Hermano, la polémica Inma y sus estrafalarios maquillajes, Boris Izaguirre y, hasta la propia Letizia, que para esos días ya estaba próxima a traer a la pobre Leonor a este mundo.
Muchas veces pensé en cómo reaccionaría si coincidiera con Hugo Chávez en el exterior. Creo que no aguantaría las mentiras que riega por el mundo cuando viaja, tantas como las que dice en su maratónico “Aló presidente”. Supongo que le gritaría o algo parecido, pero dudo que pueda quedarme tranquila. De ser así, estoy segura que mi actitud no la entenderían los europeos porque ellos no padecen nuestra tragedia, que es también la tragedia de los indígenas abandonados y la de los niños de la calle, los olvidados de esta revolución: los personajes de relleno que usa este gobierno para venderse en el exterior, pero aquí la realidad es otra, y es triste.
¡Lástima que me perdí esa oportunidad única cuando Chávez y yo coincidimos en Santiago de Compostela!
Ese domingo de otoño, Hugo Chávez Frías fue la estrella del Obradoiro, no me cabe duda.
Pueden ampliar esta información leyendo:
El comandante populista revoluciona O Obradoiro y Fotoperiodismo real como la vida
Para ver más detalles de la Plaza del Obradoiro visiten la agradable sección del periódico La Voz de Galicia: Fotos 360º También la pueden ver en web cam donde, además, encontraran información muy completa sobre Santiago de Compostela.
Carmen Guédez
ESCRITORA
tintaindeleble@gmail.com
Copyright©Carmen Guédez 2006
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