lunes, 22 de agosto de 2005

LOS TRECE DIBUJOS DE TRECE ARTISTAS SIN CURADOR






Dirán ustedes: ¡Vaya manera redundante de comenzar un artículo! pero ese es el título que me gustó para escribir sobre la exposición del dibujo que, como una iniciativa independiente y con la particularidad de no tener curador, llevan a cabo trece artistas plásticos que muestran sus obras desde el domingo 21 de agosto y hasta el 09 de octubre de este año en la Sala de Exposiciones de la Fundación Corp Group, en la torre Corp Banca de La Castellana, ese espacio caraqueño que tanto me gusta.
Cuando este proyecto nació no pensaron ellos que su exposición del dibujo coincidiría, nada más y nada menos, que con la gran exposición "Van Gogh dibujante. Sus obras maestras" que, desde el 02 de julio y hasta el 18 de septiembre, se realiza en el Van Gogh Museum de Amsterdam. Esta exposición de los dibujos del gran artista holandés supone una ocasión, casi irrepetible, de ver juntas una cantidad de obras que, por su delicado y exigente estado de conservación, se mantienen casi recluidas y prácticamente inaccesibles al gran público. Para ese gran evento se han seleccionado los que se consideran los mejores dibujos de Van Gogh, procedentes de numerosas colecciones privadas y públicas y que abarcan la trayectoria del gran artista casi en su totalidad.
Coincide la muestra venezolana con otros dos hechos importantes para el dibujo: la exposición internacional del cómic en A Coruña (España) y el homenaje que en Buenos Aires se le rindió a Quino, el creador de Mafalda, al nombrarlo Ciudadano Ilustre de Buenos Aires.


La exposición de los venezolanos tiene su origen en un proyecto que comenzó hace tres años. La idea partió de Gisela Romero y Carola Bravo y a ellas se sumaron once artistas más, hasta completar este grupo de trece. Doce de ellos estuvieron desde el principio del proyecto y uno se sumo hace un año. Son ellos: Adriana Barrios, Sergio Barrios, Carola Bravo, Enrique Enríquez, Roberto Echeto, Magdalena Fernández, Mercedes Elena González, Alexandra Kuhn, Ramsés Larzábal, Oscar machado, Eduardo Molina, Gisela Romero y Carlos Zerpa.
Podría pensarse que esta exposición excluyó a otros excelentes dibujantes, pero no fue así pues ésta es una iniciativa que, como ya dije, llama la atención por no contar con un curador y, constituye, un interesante llamado para que otros artistas -de diferentes disciplinas o de la misma- junten esfuerzos y presenten proyectos interesantes a aquellas empresas o fundaciones que podrían verse motivadas en apoyar al arte cuando los proyectos sean buenos. La idea es digna de ser seguida y este grupo de trece es lo que desean.
Lo primero que llama la atención al llegar a la exposición es el texto “El grito y la telaraña”, de Federico Vegas, que les recomiendo leer. Este texto, en una exposición de dibujo, es una muestra de que el dibujo, la pintura y la literatura están muy unidos. Luego, al bajar las escaleras, es imposible dejar de admirar un montaje muy limpio que le permite a cada artista la independencia de su obra, obras que -a través de este montaje maravilloso de Víctor J. Díaz H.- respiran por sí solas.
Como soy fanática de los dibujos de Vincent Van Gogh no puedo dejar de citar lo que decía este brillante artista en 1880, cuando tenía 27 años: "Dibujar es como escribir. Al principio parece imposible, pero luego los dibujos deberían surgir con la misma facilidad que la letra". Van Gogh estaba convencido de que para ser pintor era preciso dominar antes el arte del dibujo, lo que nos hace considerar a muchos que el dibujo no es un arte menor, todo lo contrario, es la base fundamental de una buena pintura. Este punto de vista está presente en la exposición que en Venezuela titularon “13 instrumentos de dibujo” y que se expresa, no sólo a través de la línea hecha con lápiz o carboncillo, sino a través de diferentes materiales como monedas, caligrafía, spray, radiografías, hojas secas, trozos de un libro de dibujo y una gran diversidad de materiales que algunos no asociarían al dibujo.
Una particular rueda de prensa nos llevó hasta los entretelones de esta colectiva. Particular porque transcurrió mientras observábamos las excelentes obras en pleno montaje de esta exposición y, así, de una manera espontánea, surgieron las preguntas y el intercambio con cada uno de los artistas expositores. Lamenté que Federico Vegas no estuviera presente pues su texto es un dibujo más de ese evento.

“13 instrumentos de dibujo” cuenta con el maravilloso apoyo de Corp Banca, Cantv y Gráficas Lauki, quienes creyeron en estos artistas y hoy están felices con los resultados del trabajo que, desde el día de la inauguración, contó con el apoyo de un público que reconoce las cosas buenas y rechaza a la mediocridad complaciente.
Hay algunos que, creyéndose artistas, no lo son. Ahora abundan y hay que tener cuidado para no ver lo que ellos suponen que es su `obra de arte´, pero esta colectiva de 13 artistas venezolanos sí merece ser vista porque es un buen ejemplo de un trabajo hecho con talento y planificación, a diferencia del mal gusto y la absoluta falta de calidad de otras exposiciones que se realizan en Caracas y que me niego a nombrar porque como dice Carlos Zerpa: “Uno ES o NO ES artista… y si dibuja, pues mucho mejor”
Carmen Guédez
ESCRITORA
tintaindeleble@gmail.com

PATROCINANTES de TINTA INDELEBLE:
• ANDREAS, taberna griega
Un lugar muy agradable donde se come el mejor cordero de Caracas, en especial la pierna de cordero. Tienen una bebida a base de yogurt que es una delicia y como entrada recomiendo las excelentes ensaladas. ¡Me encanta la comida de este restaurant! Esta semana iré a ANDREAS a comer con unos amigos.
A los que vayan de parte de TINTA INDELEBLE les obsequiarán un rico postre. Aclaro: uno por mesa, pero será súper especial. Tienen excelentes postres.
2º transversal de Campo Alegre. Frente a la Clínica Sanatrix
• LIBRERÍA AGO
La atiende su dueña, María Esther Nahmens Larrazábal (sobrina de Wolfgang Larrazábal) excelente librera que les puede contar anécdotas de su tío.
Aquellos que se identifiquen como lectores de TINTA INDELEBLE tendrán un descuento del 15%. Con lo caro que están los libros vale la pena ir hasta allá para obtener el descuento. Puede, también, encargar aquellos libros que no estén en la librería.
Av. Newton. Edif. Cubagua. Local A. Colinas de Bello Monte. A 20 metros de la Alcaldía de Baruta
• ¿Quién más se anima a patrocinar este espacio que cada día gana más lectores por derramar la verdad sin censura?



lunes, 15 de agosto de 2005

CUANDO LOS POBRES SE SUPERAN

Después de la publicación del artículo donde les conté sobre la enfermedad de Laureano Márquez -publicado en este blog el 20-06-04- la Cantv me cortó el teléfono dejándome sin Internet por más de una semana. Esto no se los había contado, pero se los cuento ahora para que sepan lo que me toca aguantar con tal de mantenerlos informados ya que supongo que ese corte ocurrió a petición de aquellos que me acusaron, injustamente, de usar a Laureano como pretexto para burlarme de Hugo Chávez. ¿Yooooo, burlarme de Chávez? ¡Qué va! Ni en sueños me burlo del presidente, y mucho menos utilizando a un hombre inteligente para disimular semejante agravio. Menos mal que -por ahora- todavía existen los cyber café por si me vuelven a cortar el teléfono y, en última instancia, está la casa de los amigos para colocar en Internet estas variaciones sobre un mismo tema. ¡Cómo duele el humor! ¡Ay, cómo duele!
La noticia que les traigo esta vez es increíble: ¡conocí a un pobre! Sí, a uno de verdad verdad, de carne y hueso, de los mismitos que habla Chávez, pero… éste es inteligente y culto. Bueno, nadie es perfecto. Solito aprendió inglés, francés y conoce bastante el alemán. Escribe perfectamente el español y ahora va a aprender japonés. No contento con eso es fan de Nietzsche (no confundir con niche) ¡Todo un fenómeno este pobre! Lo peor es que tiene 22 añitos recién cumplidos y hace poco le otorgaron su título universitario en nuestra máxima casa de estudios: ¡UU UCV! El chico se alzó con el segundo lugar de la promoción, aunque por un error no se lo reconocieron públicamente, pero la facultad le entregó la constancia de ser el segundo, como JVR. Como verán, el asunto es de suma gravedad porque si los pobres se superan estamos perdidos. Ya con uno tenemos bastante, aunque ese es “de una ignorancia delirante”, como dijo Arturo Uslar Pietri.
Comprendan lo fastidioso que es tratar con estos genios prematuros que siempre quieren saber más que uno, y si es pobre peor porque a los genios ricos uno los digiere mejor. Con éste tuve la suerte de que resultó amable conmigo, porque al resto del mundo lo mira por encima del hombro. No sé qué vio en mí que le agradé, el caso es que, civilizadamente, hemos podido tomar el té de las cinco con galletitas porque, ante tal derroche de inteligencia, no me quedó otra que tratarlo de igual a igual.
Eso sí, mi teoría quedó comprobada: los pobres son torpes. Ya verán porque lo digo.
Como el infortunado me cayó bien, de corazón le aconsejé que no se graduara. Le propuse que en el último semestre aplazara todas las materias o no entregara la tesis de grado de manera que, posponiendo y posponiendo, terminara graduándose a los 35 años, edad razonable en tiempos de revolución donde la inteligencia, la cultura y la superación no interesan sino cuán afecto se es al régimen, con algunas honrosas excepciones. Le supliqué que se fijara en las personas que tienen altos cargos en el gobierno chavista, de manera que me mostrara al menos diez que, como él, se graduaron jóvenes y con altas calificaciones. ¡No los hay! Todo lo contrario: la mayoría de los altos funcionarios de la revolución se graduaron mucho después de los 30 en aquella facultad donde las materias le resultaron más fáciles, logrando finalizar sus estudios con muy bajas notas, después de haber pasado por varias carreras donde demostraron su incapacidad.
Que yo sepa, en este gobierno ninguno es Doctor, aunque ellos ni se enteran, para qué si ya son `personalidades´, condición que en Venezuela, desde tiempos inmemoriales, se adquiere -y nunca se pierde- sólo con alcanzar un alto cargo oficial en el gobierno de turno. Si no me creen fíjense en los ex ministros, ex embajadores y demás ex de la IV República que, a pesar de haber perdido el poder de aquellos años dorados, todavía tienen privilegios y pretenden que les sigan colocando la red carpet por donde quiera que pisan. Esos tíos siguen tan soberbios como en aquellos días de poder, y nada más insoportable que una persona que no puede vivir sin que lo adulen.
Mi amigo pobre, a pesar de que aceptó que yo tenía razón, siguió decidido en no posponer su graduación y, en medio de mi impotencia ante semejante torpeza, el pasado julio logró su objetivo.
Como ya el mal está hecho, le pregunté:
- ¿Quién le va a dar trabajo a un chaval que es superior, profesional e intelectualmente, a los que mandan?
Se empeñó en que a él sí le darían trabajo.
¡Eso está por verse!
Si este muchacho no fuera de origen humilde ya se hubiera bajado de esa nube para dedicarse a trabajar en una misión bolivariana con miras a obtener pronto un ministerio o una embajada, pero a los pobres les gusta soñar, y esa es su torpeza. Creen excesivamente en la buena fe de los demás, por eso el ex presidente Rafael Caldera los engañaba con aquello de las 100.000 casitas por año y los adecos los compraban con latas de zinc para darle “confort” al rancho. Ha pasado el tiempo, este gobierno los engaña igual que los anteriores y ellos no aprenden. La torpeza es lo único que tardan en superar y, aun los más inteligentes, son lentos. Con mi amigo pobre se comprueba la teoría de que ellos son torpes.
Ahora, ya graduado y en la cumbre del desacierto, planifica un post grado en Venezuela y terminar un doctorado en el exterior antes de cumplir los 30 años, amen de dominar perfectamente, para entonces, seis idiomas y estudiar otra carrera. ¡Ingenua yo que los creía conformistas!
Como verán, este pobre en Venezuela no tiene ningún futuro. La madre -tan humilde y cándida como él- se gastó un dineral para el gran día del grado: linda ropa para su hijo, traje de estreno para ella, lazos de raso blanco en la cabeza de las dos hermanitas y cartera de lentejuelas para la abuelita. Ese día hubo fiesta en el barrio porque es el primer pobre de 22 años que obtiene un título universitario. A pesar de que me invitaron me negué a asistir al supremo evento de la belleza… digo, pobreza.
Que conste que este chico jamás recibió una beca ni de este gobierno ni de los de la IV, porque en este país las becas se otorgan -casi siempre- a los amigos y a los incondicionales, incluso a los que, por razones económicas, menos las necesitan. Los pobres, cuando llegan, lo hacen con su propio esfuerzo. Ya les contaré a quién le conseguía becas Paulina Gamus porque en TINTA INDELEBLE nadie se salva y la verdad -como dice el slogan- se derrama sin censura.
Este artículo está basado en un hecho de la vida real. Si yo estoy mortificada por el ascenso vertiginoso de este pobre, qué queda para la gente del gobierno que nunca pudo imaginar que llegarían a ser superados, con creces, por sus propios pobres, pues este muchachito -que prefiere mantener su nombre en el anonimato, por si acaso- esta mejor preparado para gobernar que el teniente coronel Hugo Chávez y sus altos funcionarios. Definitivamente: el que siembra viento cosecha tempestades.
Casi estoy por creer que Venezuela ahora sí es de todos.

Carmen Guédez
ESCRITORA
tintaindeleble@gmail.com

PATROCINANTES de TINTA INDELEBLE:
• ANDREAS, taberna griega
Un lugar muy agradable donde se come el mejor cordero de Caracas. Yo disfruto las delicias de este restaurant, muy especialmente la pierna de cordero que se las recomiendo con los ojos cerrados. Su dueño, el encantador Luis De Ornelas, es un hombre que conoce de carnes. De ahí la calidad de su cordero.
ANDREAS recibe con la misma amabilidad a los dos bandos de esta Venezuela de hoy.
A los que vayan de parte de TINTA INDELEBLE les obsequiarán un rico postre. Aclaro: uno por mesa, pero será súper especial. Puedo asegurarles que tienen postres exquisitos.
2º transversal de Campo Alegre. Frente a la Clínica Sanatrix
• LIBRERÍA AGO
La atiende su dueña, María Esther Nahmens Larrazábal (sobrina de Wolfgang Larrazábal) a quien conozco desde hace muchos años. María Esther sabe de libros. Es lo que, con justicia, podemos llamar una buena librera.
Aquellos que se identifiquen como lectores de TINTA INDELEBLE tendrán un descuento del 15%. Nada despreciable. Además, puede encargarle aquellos libros que no estén en la librería.
Av. Newton. Edif. Cubagua. Local A. Colinas de Bello Monte. A 20 metros de la Alcaldía de Baruta
• ¿Quién más se anima a patrocinar este espacio que cada día gana más lectores por derramar la verdad sin censura? Si no lo creen revisen las páginas web donde los artículos de TINTA INDELEBLE se reproducen, o coloquen en Google mi nombre y verán.
Mientras tanto, en El Universal mueren de envidia por mis éxitos. ¿Quién dijo que derrotar a Carmen Guédez -y a su equipo clandestino- era fácil?


martes, 9 de agosto de 2005

LA NOCHE DE LA ENTREGA DEL PREMIO RÓMULO GALLEGOS

Antes de comenzar a escribir sobre esa noche quiero agradecer a las páginas web que reprodujeron mi anterior artículo publicado en este blog. También quiero agradecer al Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg) el haberle entregado a Isaac Rosa, a su padre y a la esposa de éste mi artículo con esa Guía tan particular que escribí especialmente para el ganador del Premio Rómulo Gallegos 2005.
En esta oportunidad me limitaré a narrar lo más llamativo, para mí, de la noche de la entrega del polémico premio. Relato lo que vi y escuché en el Celarg ese 02 de agosto, no lo que otros me contaron. Esa es la ventaja de haber estado ahí, ventaja que otorga la tolerancia.
Sin duda alguna que al acto de la entrega del Premio Rómulo Gallegos asistieron sólo los chavistas. Seguidores y altas autoridades del oficialismo llenaron esa noche los espacios del Celarg. La ausencia de los intelectuales y no intelectuales de la oposición era demasiado obvia. Tan evidente fue que hasta el padre de Isaac Rosa se percató de ello a pesar de ser español y estar de visita en Venezuela por primera vez. Esas ausencias pusieron en evidencia la división tan grande que hay en este país y las diferencias irreconciliables quedaron a la vista de los españoles.
Ellos ignoran que cuando hay un evento organizado por la oposición los que estaban esa noche en el Celarg no asisten. Ese día me quedó más claro que nunca que Venezuela ahora NO es de todos, al contrario de lo que dice el slogan chavista. Los representantes del gobierno sólo hacen acto de presencia en aquellos eventos de los que considera sus seguidores, independientemente de que lo sean o no, restándole importancia a los eventos de los que considera oposición: Festival Internacional de Teatro de Caracas, por sólo poner un ejemplo. Por otro lado, la oposición no da un paso para demostrar que, a diferencia del gobierno, ellos desean el fin de la intolerancia. Muy pocos de los que no comulgamos con este gobierno asistimos a ese acto al que consideramos como lo que era: un evento sobre literatura y no un evento político.
Sin embargo, tan chavista fue aquello que era asombroso ver en aquel recinto cultural gente con camisas rojas como si estuvieran en un acto presidido por Chávez Frías quien, por cierto, no asistió.
Isaac Rosa leyó un discurso que se capta mejor cuando se lee que cuando se escucha. Un discurso que pone en evidencia su posición izquierdista, que no critico. En ningún momento de su alocución se manifestó a favor del presidente venezolano, lo que no quiere decir que no le agrade Chávez. Aún no lo sé. Yo lo consideré como un discurso muy intelectual y tengo la certeza de que sólo un porcentaje muy pequeño de los asistentes lo entendió. Aquellos que esperaban un manifiesto chavista deben haber quedado decepcionados. Ahora, ese discurso tampoco agradó a la oposición por lo que Rosa se fue del país sin complacer a nadie y muchos lo consideraron como un escritor evasivo. No dudo que su situación era difícil.
Finalmente, Rosa se lo tomó como un incidente más dentro de la tradición de ese premio al que consideró polémico desde siempre. Esto no lo expresó esa noche sino en una mesa redonda en la Embajada de España, dos días después de la entrega del premio. Ahí, Rafael Arráiz Lucca hizo un interesante recuento del Premio Rómulo Gallegos y dejó muy claro que todas las instituciones culturales que hay en Venezuela fueron creadas en gobiernos anteriores. Todos sabemos que Chávez no ha creado nada, pero tiene el `mérito´ de habernos quitado espacios culturales como el Teatro teresa Carreño que ahora no es de todos sino de él. Apelo a mi tolerancia para hacer creíble ante Rosa lo que afirmo.
Pocas veces asisto a este tipo de premiaciones a las que más bien le huyo, pero debido a la polémica que generó la crítica de Gustavo Guerrero decidí asistir. Ante mis ojos desfilaron, entre otros: José Vicente Rangel, su hijo (el alcalde), el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, el Fiscal General y el ministro de la cultura. Para mí fue increíble verlos en un acto donde se homenajeaba a un escritor pues ese no es su hábitat natural. Sí lo es para Roberto Hernández Montoya -el solidario presidente del Celarg- y para Carlos Noguera -presidente de Monte Ávila Editores- quien, con esa humildad que lo caracteriza, se sentó en la última fila de la sala hasta que alguien lo llamó y entonces fue a sentarse junto a los invitados especiales de esa noche. Lamenté no haberlo visto cuando finalizó el acto.
Durante el brindis Isaac Rosa se mostró muy accesible a pesar de esa apariencia de hombre tímido. Charló muy a gusto con los jóvenes que se le acercaron y hasta les dio su correo. Conmigo fue muy amable. Su padre había leído mi artículo y se lo había comentado. Me da la impresión de que Rosa ha investigado sobre la literatura venezolana ya que recordaba a mi primo Juan Carlos Méndez Guédez, me hizo varias preguntas sobre Adriano González León, conocía la excelente página web letralia.com y hasta me preguntó por Jorge Gómez Jiménez -editor de Letralia- que esa noche no pudo asistir por el hueco que mantiene aislada a Caracas de la región centro occidental del país.
José Vicente Rangel tomó la palabra para cerrar el acto. Asistió -según sus propias palabras- “en representación del estado venezolano y del jefe de ese estado”, pero en lugar de asumir un papel acorde al de vicepresidente y coherente con la solemnidad del evento se dedicó a empañar esa noche con un discurso político repetitivo y fastidioso que estaba muy bien para un `Alo presidente´, mas no para una entrega de un premio literario importante. Empezó diciendo: “Este premio es otorgado en un acre olor de tempestad” y en lugar de ignorar todo lo que se refería a las críticas que recibió el veredicto de ese premio lo que hizo fue exponer la molestia que éstas causaron en el oficialismo. Eso fue un supremo acto de intolerancia y ante los oídos de la gente inteligente demostró que el gobierno de Chávez no acepta los cuestionamientos de quienes lo adversan. Fue un triste papel político el que desempeñó en ese acto.
Escuchar tan necias palabras fue, en mi caso, un ejercicio de paciencia extraordinario. Luego, conversé con chavistas amigos sin inmutarme ante su posición pues respeto ideologías, pero en lo que no hago concesiones -a pesar de lo mucho que aprecio a Carlos Noguera- es en mi férrea negativa de leer `El vano ayer´ en la edición de Monte Ávila en abierta protesta contra ese slogan de `Venezuela ahora es de todos´ porque es inaceptable que una editorial coloque propaganda oficialista en un libro como lo hacen en las bolsas de comida de eso que el oficialismo llama Mercal (mercados populares). Deseo leer la novela ganadora y sólo lo haré si me la envían de España en la publicación de Seix Barral, o si Isaac Rosa tiene la gentileza de mandarme el texto que debe estar en su ordenador. Sólo así la leeré porque la tolerancia tiene un límite.
Isaac Rosa le hizo caso a una parte de mi guía y fue a Sabana Grande junto con su padre y Lourdes, la esposa del padre. Él mismo me lo contó. Para mi asombro ellos vieron una Sabana Grande que no es la que vemos nosotros. Cosas de turistas, digo yo. Tanta es la diferencia de criterios que el escritor creyó que la descripción que yo hago en mi artículo era un tremendismo de mi parte y hasta comparó a Sabana Grande con los mercados de España (¡nada qué ver!) Su padre vio unos puestos de venta muy organizados que no le causaron ninguna mala impresión.
Sabana Grande, en mejores tiempos, fue un bello paseo peatonal y albergó a muchos intelectuales venezolanos en aquellas inolvidables noches del Piccolo, el Gran Café, La Vesubiana y todo lo que fue la llamada República del Este. De esos buenos tiempos apenas quedan algunos escritores de la República del Este que se niegan a perder su territorio ya que, ante la delincuencia desatada en la zona, la mayoría huimos del lugar.
Conozco muy bien El Rastro, en Madrid, y es un mercado que se realiza sólo el domingo, mientras el boulevard de Sabana Grande acoge todos los días a miles de desempleados. Ellos son los desfavorecidos, los olvidados, los personajes de relleno que no suelen estar en el campo de atención de los novelistas, como tan acertadamente diría Isaac Rosa en su discurso.
Vuelvo a recordar que Chávez dice: “Ser rico es malo”. ¿Será por eso que el hombre que dice gobernar para los pobres no les da otro trabajo?
Estoy por creer que dentro de dos años el ganador del Premio Rómulo Gallegos no recibirá 100.000 dólares pues así se le impide el crimen de tener dinero, y menos aún esos odiados dólares con acre olor a imperialismo.
Carmen Guédez
ESCRITORA
tintaindeleble@gmail.com

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Un lugar muy agradable donde se come el mejor cordero de Caracas. A mí me encanta la comida de este restaurant. Su dueño, el encantador Luis De Ornelas, es un hombre que conoce de carnes. De ahí la calidad de su cordero.
ANDREAS recibe con la misma amabilidad a chavistas y opositores.
A los que vayan de parte de TINTA INDELEBLE les obsequiarán un rico postre. Aclaro: uno por mesa, pero será súper especial. Puedo asegurarles que tienen postres exquisitos.
2º transversal de Campo Alegre. Frente a la Clínica Sanatrix
• LIBRERÍA AGO
La atiende su dueña, María Esther Nahmens Larrazábal (sobrina de Wolfgang Larrazábal) excelente librera a quien conozco desde hace muchos años.
Aquellos que se identifiquen como lectores de TINTA INDELEBLE tendrán un descuento del 15%. Nada despreciable. Además, puede encargarle aquellos libros que no estén en la librería.
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